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Zapatero
pide al PSOE «paciencia» ante la falta de apoyo del PP al 'proceso de paz'
Alaba la
«contención» de muchos socialistas ante «los enredos» del PP en el 11-M Afirma
que España está «como una roca»
VALENCIA.- Paciencia y contención.
Fue la petición expresa que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez
Zapatero, hizo ayer a los socialistas en Valencia ante «los enredos del 11-M» y
la falta de apoyo del Partido Popular al proceso de paz.
En un multitudinario mitin en el
pabellón de La Fuente
de San Luis ante unas 6.500 personas -aunque el recinto no se llenó al
completo-, Zapatero utilizó la proclamación de Joan Ignasi Pla y Carmen Alborch
como candidatos a la comunidad y la
Alcaldía de Valencia, respectivamente, para animar a su
partido en ambos asuntos y vaticinar, como hace siempre, que el tiempo acabará
dándole la razón.
De hecho, el llamamiento vino
precedido de un recordatorio al Estatuto de Cataluña: «Recordáis que ahora,
hace un año, estábamos en el debate de la reforma del Estatuto catalán. La
derecha decía que se iba a romper este país, con ese tono de moderación que les
caracteriza. Recordad que decían que España se rompía, que se acaba la
cohesión, la solidaridad... ¡Y qué queda de aquello un año después! Pues que
España está como una roca. Avanzamos en empleo, en solidaridad, en progreso y
en desarrollo. El PSOE vertebra este país».
Y, con esta introducción
intencionada, casi al final del mitin y tras bajar varias veces la cabeza hacia
los papeles que tenía en el atril para medir sus palabras, dijo: «Sé que hay
muchos ciudadanos y muchos compañeros del partido que practican la contención
al ver que la oposición, a diferencia de lo que ocurre en el resto de Europa,
no da el apoyo al Gobierno en el proceso de paz, o enreda con la tragedia del
11-M que tanto nos hizo sufrir».
Zapatero añadió que también
entienden que muchos piensen que «sería impensable» que esto que hace el PP lo
hiciera la oposición en Gran Bretaña con el atentado del 7-J o en el proceso de
paz con el IRA. Pero, el líder del PSOE reclamó que nadie se ponga nervioso.
«Os pido que tengamos paciencia, porque este es un país serio y que funciona.
El veredicto sobre el 11-M y los que pasó estará en una sentencia. Hagan lo que
hagan, no van a poder impedir que este país funcione».
A continuación, se refirió al proceso
de paz con una frase en condicional que inquietó a más de uno: «Si avanzamos en
el proceso de paz, que es un gran empeño de este Gobierno, tan grande como
difícil, si lo hacemos con poco apoyo de la oposición, lo único que tenemos que
decirles es que, aunque no nos apoyen hoy, este Gobierno se siente cerca de
ellos, porque ellos también han sufrido el terrorismo y han luchado contra el
terrorismo». Y el público, cada vez más acostumbrado a estas salidas
franciscanas del líder socialista, aplaudió.
El resto del mitin -que dedicó en
gran parte a apoyar a Pla y Alborch, y a dar una retahíla de datos sobre la
marcha de la comunidad y la labor del Gobierno en la zona- lo volvió a dedicar
a la buena marcha de la economía y, especial, a la Ley de Dependencia.
Zapatero puso en valor la
aprobación de esta Ley, «que posibilitará que el Estado esté cerca de cualquier
persona que no se pueda valer por sí misma. Va a estar cerca de las familias y,
en especial, de las mujeres, que son las que están haciendo la verdadera
política social», dijo.
Para el líder socialista, esta ley
pone a España a la cabeza de Europa de los países que representan el Estado del
Bienestar: «Lo más importante que tenemos es esto; la educación gratuita y
universal, la sanidad, las pensiones y, ahora, el Sistema Nacional de
Dependencia. Esos cuatro avances han sido impulsados por gobiernos
socialistas».
Finalmente, Zapatero, que mencionó
expresamente a los ministros Miguel Angel Moratinos y Jordi Sevilla, a la
secretaria de Estado de Cooperación, Leyre Pajín; incluso al alcalde de Gandía
que había tenido una hija -todos presentes en el mitin-, acabó con otro
vaticinio de los que le gustan: «Recordad que vendré a inaugurar el AVE con Pla
como presidente de la
Generalitat».
Una información
de Manuel Sánchez
publicada en el diario EL MUNDO el domingo 8 de octubre de 2006. Por su
interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.
Zapatero
se siente «cerca» del PP porque ha sufrido a ETA
El presidente
vuelve a reclamar paciencia para dejar avanzar el «proceso»
VALENCIA - El presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pidió ayer paciencia para dejar avanzar
las negociaciones de lo que él denominó «proceso de paz», en alusión a los
contactos con la banda terrorista ETA. Dijo que la sociedad española podía no
entender cómo el principal partido de la oposición no apoyaba de forma clara el
proceso, o por qué «enredan con el dolor del 11-M» y aseveró que esto no sería
posible en Gran Bretaña, donde la oposición siempre respaldó el proceso del paz
en Irlanda y nunca utilizó como arma política las bombas en el metro de
Londres. Según el presidente, «muchos ciudadanos, que ejercen y practican la
contención día a día de ver cómo la oposición, a diferencia de lo que ha hecho
cualquier oposición democrática en Europa, no da un apoyo pleno al Gobierno
para un proceso de paz o enreda frente a lo que fue la tragedia del 11-M, que
tanto nos hizo sufrir, piensan que sería inimaginable que la oposición en Gran
Bretaña hiciera lo que aquí está haciendo el PP con el 11-M».
«Si lo hacemos con poco apoyo de
la oposición, lo único que tenemos que decirles es que, a pesar de que no nos
apoyen hoy y estén diciendo lo que están diciendo de la tarea del Gobierno para
ese proceso de paz -aseguró Zapatero-, este Gobierno y el PSOE se sienten cerca
de ellos porque ellos han sufrido el dolor del terrorismo y han luchado contra
el terrorismo». Además, dijo que el veredicto final del 11-M lo dará, «como
debe ser» el poder judicial.
Respecto a la inmigración, explicó
que «un país que tiene marcado en su piel el esfuerzo de salir fuera tiene que
dar ejemplo de compromiso con la gente que viene de fuera» y calificó de
«masivo» el fraude a la
Seguridad Social que permitió el PP con la entrada masiva de
ilegales. Aseguró, además, hacer una política de inmigración «con la cabeza y
con el corazón», desde la legalidad y los derechos humanos y dijo que los
inmigrantes eran «necesarios para nuestro futuro». Del mismo modo, advirtió al
PP que «conocen poco la madurez y ciudadanía de este país si creen que va a
arrancar votos con el discurso antiinmigración».
Dijo que España lideraba el
crecimiento económico y que el sesenta por ciento del empleo que se crea en
Europa surge en España. «Crecemos cerca del cuatro por ciento del PIB anual y
generamos entre 700.000 y 800.000 empleos al año». Mencionó el sistema nacional
de dependencia, cuya ley aprobó recientemente el Congreso de los Diputados, la
subida de las pensiones y dijo que «aun así, tenemos superávit».
Enfatizó que «pronto superaremos
en renta per cápita a países que antes nos acogían como Italia y Alemania»,
aunque no refirió la reunificación de éste último.
Según Zapatero, invertimos en paz
y contra la pobreza en el mundo
«y podéis sentiros orgullosos de tener de paisana a Leire Pajín, que es la cara
de la solidaridad, lleva la voz, pelea y va a conseguir que España dedique el
0,5 por ciento a desarrollo al acabar la legislatura».
Dado que el mitin se celebraba en
Valencia como apertura de la precampaña de Joan Ignasi Pla a la presidencia de la Generalitat, se
refirió al proyecto español de instalación de la base para misiones
humanitarias de la ONU
en el aeropuerto de Manises y dio la enhorabuena el ministro Moratinos -allí
presente-, a quien animó a conseguirlo.
Una información
de Toni Ramos publicada en el diario LA RAZON el domingo 8 de octubre de 2006. Por su
interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.
Zapatero
dice que está cerca de los populares que «sufrieron» con el terrorismo
VALENCIA. El presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que, pese a las críticas
de los dirigentes del PP a la política del Ejecutivo respecto a ETA, su
Gabinete «se siente cerca de ellos porque sufrieron y han luchado contra el
terrorismo».
En un mitin en Valencia, Zapatero
interpretó que «muchos ciudadanos, que ejercen y practican la contención día a
día de ver cómo la oposición, a diferencia de lo que ha hecho cualquier
oposición democrática en Europa, no da un apoyo pleno al Gobierno para un
proceso de paz o enreda frente a lo que fue la tragedia del 11-M, que tanto nos
hizo sufrir, piensan que sería inimaginable que la oposición en Gran Bretaña
hiciera lo que aquí está haciendo el PP con el 11-M».
El jefe del Ejecutivo reclamó «paciencia»
a la ciudadanía para «avanzar en este proceso», que definió como «un empeño
grande y difícil del Gobierno», y se refirió a la actitud de un sector del PP
respecto a la investigación del 11-M. «Hagan lo que hagan, no van a impedir que
las instituciones funcionen adecuadamente», sentenció.
Zapatero también comentó la
posición de los populares respecto a la política de inmigración estatal y
afirmó que «en este país no puede ni debe haber ni fariseísmo, ni hipocresía ni
demagogia». El presidente del Gobierno adelantó que los discursos contrarios a
la inmigración no dan votos en España.
El líder socialista acudió a
Valencia para protagonizar un mitin con el candidato del PSOE a la Generalitat Valenciana,
Joan Ignasi Pla, después de que éste perdiera esta semana la moción de censura
contra el popular Francisco Camps. Para ello, Zapatero se centró en la
descalificación de la gestión del PP en Valencia y esgrimió las inversiones
comprometidas con la región.
Una información
de V. Villaplana publicada en el diario ABC el
domingo 8 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos
íntegramente su contenido.
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Zapatero expresa su cercanía al PP por haber sufrido
el terrorismo de ETA
El presidente
lamenta el escaso apoyo del principal partido de la oposición al proceso
Valencia - El presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, lamentó ayer el exiguo apoyo del PP
al proceso de paz en el País Vasco, pero aseguró que se siente cerca de los
populares porque "también han sufrido el terrorismo y también han
luchado contra él". Zapatero participó ayer en un mitin en Valencia en
la proclamación del candidato autonómico, Joan Ignasi Pla, y de los
candidatos municipales de ciudades de más de 50.000 habitantes. El jefe del
Gobierno criticó al PP por enredar con el 11-M, pero pidió paciencia porque,
dijo, no van a impedir que las instituciones funcionen.
El secretario general del PSOE,
José Luis Rodríguez Zapatero, reclamó "paciencia" a los socialistas
ante el escaso apoyo del Partido Popular al Gobierno en la "difícil tarea"
de lograr la paz y los enredos que intentan organizar en torno a la tragedia
del 11-M. El presidente del Gobierno advirtió: "Hagan lo que hagan no
van a poder impedir que este país funcione adecuadamente". El líder
socialista aseguró que España es "un país serio, con instituciones que
funcionan" y que el "veredicto de lo que pasó el 11 de marzo de
2004 estará en una sentencia dictada por quien corresponde, el poder
judicial".
Respecto al problema de la
inmigración, Zapatero también lanzó una advertencia a los populares, a los
que acusó de practicar el "fariseísmo, la hipocresía y la
demagogia". "La derecha habla de la regularización masiva [de
inmigrantes]", prosiguió Zapatero, "Masiva fue la entrada de
inmigrantes que estaban trabajando aquí sin derechos. Un país no puede
consentir que haya ciudadanos sin garantías".
"Aunque algunos crean que
con el discurso anti-inmigración van a arrancar votos, conocen poco la
madurez de este país", dijo Zapatero, que recordó que España es un país
que ha pasado por la dura experiencia de la migración.
El dirigente socialista se volcó
ayer en Valencia para dar un impulso a las candidaturas de Joan Ignasi Pla,
que aspira a presidir el Gobierno valenciano ahora en manos del PP, y de la
ex ministra de Cultura Carmen Alborch, que se enfrentará a la popular Rita
Barberá en las municipales. Según un sondeo del Instituto Opina para EL PAÍS,
el PP aventajaría ahora a los socialistas en 12,9 puntos si mañana se
celebrasen elecciones autonómicas. Una diferencia que se recortaría a 5,5
puntos si se tratase de unas elecciones generales.
Rodríguez Zapatero puso especial
énfasis en intentar desmontar los argumentos que esgrime el Ejecutivo
valenciano, que preside el popular Francisco Camps, para criticar al Gobierno
central.
El presidente del Gobierno
aseguró que este año estarán en marcha todas las obras del AVE
Madrid-Valencia; recordó que su Administración es la que está sufragando las
obras de la Copa
del América y manifestó que el programa Agua permitirá a la Comunidad Valenciana
ser autosuficiente con más recurso de los que ofrecía el "inviable
trasvase del Ebro".
Pla lamentó que el presidente de
la Generalitat,
Francisco Camps, no hubiese acudido a su propia moción de censura en el
Parlamento y lo retó a un debate en Canal 9. El secretario general de los
socialistas valencianos tachó las políticas de Camps de extrema derecha.
Carmen Alborch aseguró que tras 15 años de gobierno local del PP "la
gente ya no aguanta más".
Una
información de Joaquín Ferrandis publicada en el diario EL PAIS el
domingo 8 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos
íntegramente su contenido.
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“Irlanda
del Norte como falacia” (Editorial de EL MUNDO)
«Determinación» para un proceso
que será «largo» y tendrá «altibajos» fue la recomendación que Tony Blair hizo
ayer a Zapatero de cara a su negociación con ETA. Quizá para estas alforjas no
hacía falta tanto viaje, pero el presidente español se mostró muy agradecido a
su homólogo británico. Al fin y al cabo, su «ayuda» en el proceso de paz
español sirve a otros fines: poder decir a los españoles que el primer ministro
británico contó con un «apoyo generalizado» de la oposición que Zapatero
querría y no tiene. Es parte de la red de seguridad que el Ejecutivo lleva
meses tratando de poner al potencial fracaso de su empresa, consistente en
hacer creer que, si el proceso fracasa, la culpa será del PP. Como ayer reiteró
el portavoz socialista, Acebes, no ETA, es el «principal obstaculizador» de la
paz.
Aunque el caso español y el
norirlandés no son homologables, puestos a establecer paralelismos, lo único
que se puede exigir al Gobierno es que los haga de forma veraz y sin hurtar
información a los ciudadanos. Así pues, no deberían omitir el hecho esencial de
que Blair obtuvo el apoyo de John Major porque mantuvo en lo fundamental la
política antiterrorista de su antecesor.
Asimismo, al poner como ejemplo el
proceso norirlandés, debería recordarse que éste no surgió de un diálogo con el
IRA como el que ahora se pretende con la banda terrorista ETA, sino que partió
de la derrota asumida de aquel grupo armado y su renuncia expresa a las
aspiraciones maximalistas de autodeterminación. De hecho, en cuanto las
negociaciones para el desarme efectivo no iban por el buen camino, Blair no
tuvo ningún reparo en suspender la débil autonomía norirlandesa, cuyo
Parlamento sigue hoy paralizado. Fue la firmeza de tories y laboristas en este
punto la que hizo entender al IRA y sus acólitos del Sinn Fein que el
terrorismo era ineficaz y había que renunciar a él sin contraprestaciones.
La unidad de los dos grandes
partidos británicos supuso la debilidad del IRA, igual que en España la unidad
que socialistas y populares lograron con el Pacto contra el Terrorismo llevó a
ETA a su momento de máxima debilidad. Hoy, sin embargo, el Gobierno prefiere la
estrategia de mostrar que el PP está solo, aunque para ello tenga que recurrir a
la internacionalización del proceso, estrategia que no por casualidad fue la
que siempre persiguió ETA.
Editorial publicado
por el diario EL MUNDO el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su
interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.
“La
lección del proceso irlandés” (Editorial de LA RAZON)
Sólo tras la
derrota política sin paliativos de los terroristas aceptó Londres sentarse a
negociar
Es perfectamente comprensible que
el presidente del Gobierno busque el respaldo mediático del primer ministro
británico, Tony Blair, para presentar ante Europa la negociación emprendida con
una banda terrorista. Echar mano de Blair, aunque sea uno de los de «la foto de
las Azores», que tantas invectivas provocó en el socialismo español, aún es
rentable, pues su imagen exterior no ha sufrido desgaste en la misma medida que
lo padecido en el plano doméstico, al tiempo que le avala el éxito del proceso
de paz irlandés. Sin embargo, no debería permitir Zapatero que la entrevista
con su colega británico indujera a la identificación de los procesos de
negociación de Irlanda del Norte con el que se mantiene actualmente con ETA. Y
no debería permitirlo porque, además de tratarse de una falacia, esa asociación
de ideas ha sido sistemáticamente propalada por el nacionalismo, en la búsqueda
de la legitimación internacional del supuesto derecho de autodeterminación del
pueblo vasco. Aunque, eso sí, ocultando cuidadosamente que el origen del
proceso de pacificación de Irlanda del Norte se basa, precisamente, en la renuncia
a la autodeterminación por parte de los republicanos del IRA. Si Tony Blair, al
que debemos suponer suficientemente informado de la política interna española,
es capaz de transmitir la realidad de la negociación del llamado «Acuerdo de
Stormont» y, en especial, de la base ideológica sobre la que se firmó el pacto,
habrá hecho un magnífico servicio a su colega español. Porque, ciertamente, y
es el único paralelismo que puede establecerse, el proceso de paz del Ulster
supuso la renuncia del IRA al soberanismo en una Irlanda unificada, a cambio de
un estatuto de autonomía en un territorio británico. Esa derrota política sin
paliativo alguno de los terroristas, por la que, además, se reconocían los
derechos nacionales de la comunidad protestante, fue la condición inequívoca e
insoslayable que permitió a Londres sentarse a negociar sin merma de la
dignidad del Estado. Condición que, por supuesto, llevaba añadida la entrega de
las armas. Esa es la gran lección que debe extraer el Gobierno de Zapatero del
proceso irlandés y que debe trasladarse alto y claro a los terroristas de ETA:
que la soberanía nacional reside en la voluntad del conjunto del pueblo español
y no admite transacciones. En otras cuestiones, como la reinserción de los
delincuentes, el ejemplo de Irlanda no sirve: aquí no ha habido dos bandos en
lucha; sólo unos asesinos matando a inocentes. Estas son las principales
lecciones que Zapatero puede extraer de sus conversaciones con Blair sobre ETA,
y parece ser que la de ayer no ha sido la primera. Que el mandatario británico
haya elogiado el esfuerzo de su colega español debe tomarse como lo que es:
cortesía y expresión de buena voluntad, «sin entrar en cuestiones internas».
Editorial publicado por el diario LA RAZON el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su
interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.
“El
gilipollas” por Ignacio Camacho
Este Tony Blair junto al que se
retrata con arrobo el presidente Míster Sonrisa, ¿no era el mismo que se hizo
la foto de las Azores con Bush y Aznar? ¿No era el odioso izquierdista
arrepentido que ejercía de lacayo del Imperio en sus mentiras sobre las armas
de destrucción masiva? ¿No era el jocoso comensal que en las sobremesas de
Moncloa se burlaba con el Hombre del Bigote de las masivas manifestaciones de
rechazo a la guerra de Irak? ¿No era éste, en fin, el tipo al que el primer
ministro de Defensa de este Gobierno, José Bono, trató delicadamente con un
calificativo muy apropiado? ¿Cómo fue aquello que dijo Bono? Ah sí, ya
recuerdo: «Este Blair es un poco gilipollas...»
Pues he aquí al gilipollas en
cuestión, el amigo de Aznar, el mamporrero de Bush, convertido en mentor y
consejero del «proceso de paz». Misterios de la política: ¿cómo puede dar
consejos sobre la paz un adalid de la guerra? Ah, es que se trata de otra
guerra. Y, sobre todo, se trata de que el que lo recibe con su sonrisa desplegada
no es ya el líder que estaba detrás de las pancartas callejeras cuando Blair se
reía de ellas en un comedor privado de Moncloa, sino el que aprieta el botón
del timbre de ese comedor para que un camarero de uniforme sirva el café. Salto
cualitativo esencial, desde cuya nueva perspectiva el antiguo paje imperialista
se transforma en el Príncipe de Stormont que ilumina el camino para acabar con
el terrorismo. No, no es doble rasero. Es doble moral, o más bien una moral
política dobladiza que se pliega justo por el filo del poder.
Sentado ese pragmático principio,
el primer ministro británico se alza como avalista de la negociación con ETA y
asesora a Zapatero sobre los delicados pasos que requiere un baile tan
peligroso. Recordemos los que él dio en Irlanda: 1. Se negó a sentarse con los
bandos en conflicto (dos, enfrentados entre sí) mientras continuase la
violencia. 2. Concedió como máximo precio de la paz una autonomía inferior a la
que el País Vasco posee desde hace más de un cuarto de siglo. 3. Practicó
excarcelaciones a cuentagotas, y siempre que los presos beneficiados pidiesen
perdón y abjurasen en público de la violencia. 4. Se reservó el poder de volver
a encarcelar a quienes incumpliesen su compromiso. Y 5. Suspendió a la mínima
contrariedad la precaria autonomía del Ulster, hasta hoy. Todo ello, con el
respaldo de la oposición.
A ese proceso se apuntarían muchos
españoles, pero es dudoso que ETA lo aceptara. Por tanto, el consejo de Blair
será más bien una oferta de mediación, que quizá ya lleve tiempo produciéndose.
Y la foto conjunta, un respaldo a la internacionalización que tanto han
perseguido los batasunos y sus siniestros mentores. A Blair, claro, eso le da
igual. Él ya ha triunfado, está de retirada y quizás en su cordial media sonrisa
brille un rictus de silenciosa revancha. El «gilipollas» de la guerra ha vuelto
bajo palio como Príncipe de la
Paz...
Publicado por el
diario ABC el miércoles 4 de
octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su
contenido.
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Dos cuestiones me
han llamado la atención del tratamiento de la prensa británica de la reunión
Blair-Zapatero. De un lado que se han tragado el supuesto apoyo al mal llamado
“proceso de paz”, o han bebido únicamente en fuentes españolas o no
se entiende demasiado bien. En cualquier caso el dato más importante es lo
reducido del espacio dedicado a esta cuestión llegado a límites sorprendentes
como en el caso de THE INDEPENDENT que dedica un párrafo de 79 apalabras. THE
DAILY TELEGRAPH comenta “Según fuentes oficiales españolas, Zapatero
estima que la reunión con Blair es una oportunidad para recalcar a la nación
que el proceso de paz vasco será ’largo, duro y difícil’. Nuestro
‘Presidente Accidental’ quiere convencer, es decir: sabe que no
estamos convencidos. Finalmente THE TIMES narra: “El apoyo de Blair
contribuirá también a que Zapatero desvíe los ataques de la oposición que dice
que las conversaciones equivaldrían a una rendición”. Claro como el agua,
ZP pretende usar a Blair, el de las Azores, como tarjeta de presentación, pero
no le ha salido demasiado bien. Por cierto la prensa americana ha ignorado por
completo la cuestión.
Blair
apoya el proceso de paz vasco
A visit by Tony Blair
to Madrid yesterday gave a boost to the
foundering peace process in the Basque country as the Prime Minister shared his
experiences tackling the Northern
Ireland situation with his Spanish counterpart.
Jose Luis Rodriguez
Zapatero was keen to discuss Mr Blair's Northern Ireland experiences, as he
seeks to broker an end to a campaign by the Basque separatist group Eta that
has claimed more than 800 lives over almost four decades.
Mr Blair applauded the
Spanish prime minister's efforts to find a solution to the Basque problem and
urged him not to be disheartened. "It takes patient determination to
succeed in such things,'' he told Mr Zapatero when they met at a palace in the
outskirts of Madrid
last night. "There may be ups and downs along the way and I wish you every
success.''
But Mr Blair warned:
"Resolving these very long-standing issues is difficult work. It doesn't
happen overnight and there will be constant obstacles that appear on the path
to progress. Sometimes there appear to be blockages and this is a natural part
of the process.''
He said that at every
stage of the Northern Ireland
peace process he was beset by negativity much in the same way that Mr Zapatero
is struggling to gain outright support in Spain. "People tell us that
it's not going to happen, that we are being nave, but if you believe enough,
you continue.''
Mr Blair added that
things had "come together'' in Northern Ireland. "There was
leadership prepared to take risks for peace, there was a sense among the people
that they were tired of conflict. Then there was something else - a feeling
that in the modern world this type of conflict in which innocent people got
killed was just something alien to the 21st century.''
Mr Zapatero thanked Mr
Blair for his advice and support. "His expertise has been extremely
useful,'' he said.
Una información
de Fiona Govan publicada por el diario THE
DAILY TELEGRAPH el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés
informativo reproducimos íntegramente su contenido.
World
News IN BRIEF - Blair habla sobre el proceso de paz vasco
MADRID
Spain
ho pesto draw on Tony Blair's experience in dealing with the IRA to help settle
the Basque conflict. Mr Blair arrived in the Spanish capital yesterday for
talks on the conflict. He and Prime Minister Jose Luis Rodriguez Zapatero had
been exchanging ideas throughout Spain's nascent peace process with
the armed Basque separatist group Eta. Mr Blair arrived in the early evening
and went to talks with Mr Zapatero at a mansion near the residence of King Juan
Carlos.
Una información
publicada por el diario THE INDEPENDENT el
miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos
íntegramente su contenido.
Blair
fomenta las conversaciones de paz en el País Vasco
Tony Blair was expected
last night to back Spain's
talks with the separatist group Eta, bolstering the fledgeling Basque peace
process and aiding the country's leader, Jose Luis Rodriguez Zapatero.
The Spanish Prime
Minister believes that Mr Blair's experience of negotiating a peace deal in Northern Ireland
is of "immense value" as his Government begins talks with Eta,
according to Spanish officials.
Mr Blair's backing will
also help Senor Zapatero to deflect attacks by Spain's right-wing Opposition,
which said that the talks amounted to surrender. The two leaders were due to
discuss other topics, including the Middle East and Afghanistan.
But it was Mr Blair's
role in the Basque peace process that was generating the most interest in Spain
yesterday.
Six months after Eta
declared a "permanent ceasefire" in its 38- year violent campaign for
Basque independence, the peace process has stalled. Some fear that the group
could return to violence.
Hooded gunmen appeared
recently at a separatist rally. Others have set alight buses and cash machines
in the Basque country.
Eta has killed more
than 800 people over four decades in its violent campaign for a Basque homeland
straddling the border between Spain
and France.
In recent years,
however, it has been greatly weakened by arrests in both countries, and has not
killed anyone in more than three years.
Public revulsion at the
March 2004 Madrid
train bombs, the work of Islamic extremists, is also thought to have
contributed to Eta's decision to end its campaign of terror.
While Mr Blair enjoyed
the support of the Conservative Party during the negotiations in Northern Ireland, the Basque peace process is a
politically charged issue in Spain.
Jose Maria Aznar, the former Prime Minister and a close friend of Mr Blair, is
opposed to the negotiations.
Mr Blair visited Spain 10 times during the government of Senor
Aznar, who sent troops to Iraq
as part of the US-led "coalition of the willing". Mr Blair's
relationship with Senor Zapatero got off to a rockier start when the Socialist
leader pulled Spanish troops out of Iraq, fulfilling a campaign pledge.
Despite their
disagreements over Iraq,
the two centre-left politicians have much in common and diplomats say that they
get on well. The two spoke often last year during the British presidency of the
European Union, especially during the tough EU budget negotiations.
They have discussed the
best tactics to use in their respective efforts to end two of Europe's
longest-running conflicts.
In an interview in July
with The Times, Senor Zapatero said that he would be approaching the talks with
Eta "very cautiously and discreetly", adding that "they are two
pieces of advice that Tony Blair gave me".
The Spanish Government
has been highlighting what it claims is the key behind-the-scenes role played
by Mr Blair in getting the Basque peace process to this point.
Mr Blair will also meet
with 16 leading Spanish and British business executives tomorrow. Spanish
companies including Telefonica and Ferrovial have recently bought British
companies including O2 and BAA.
Una información
de Thomas Catan publicada por el diario THE
TIMES el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo
reproducimos íntegramente su contenido.
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Blair
sugiere a Zapatero paciencia para «superar los altibajos» del 'proceso de paz'
El primer
ministro británico augura «altibajos» y aconseja al presidente del Gobierno
«determinación paciente, imaginación y creatividad» para salir de las
situaciones de bloqueo
MADRID.- José Luis Rodríguez
Zapatero recibió ayer un importante regalo del primer ministro británico, Tony
Blair, en forma de respaldo público, claro y expreso al llamado proceso de paz
en el País Vasco.
«Una vez más, quiero aplaudir la
iniciativa tomada. Siempre merece la pena intentarlo y lo correcto es hacerlo»,
dijo Blair a Zapatero durante una breve rueda de prensa en Madrid, en el
momento justo en el que el proceso de paz está bloqueado.
El primer ministro utilizó su
experiencia en Irlanda del Norte para respaldar a Zapatero.
Y aunque Tony Blair aseguró que
«las decisiones las debe tomar España», no dudó en apoyarse en el proceso de
paz norirlandés para augurar éxito al del País Vasco.
El apoyo de Blair es especialmente
importante para el presidente del Gobierno porque procede de un amigo de su
antecesor en el cargo, José María Aznar; porque aporta el consejo y la
experiencia del Ulster, y porque es un líder político respetado por la
izquierda abertzale.
De hecho, el primer ministro
británico ya ha colaborado con Zapatero ayudándole a diseñar la estrategia del
proceso, instruyendo a colaboradores del presidente y facilitando el contacto
con ETA, a través de un centro no gubernamental suizo y con diplomáticos del
Reino Unido. Y la opinión que de él tienen ETA y Batasuna queda reflejada en la
carta que Arnaldo Otegi envió a Zapatero proponiéndole el inicio del diálogo y
que contenía esta frase: «Esperamos que sea usted el Tony Blair español».
Ayer, en la rueda de prensa, Blair
utilizó expresiones como «te deseo lo mejor», «las cosas acabarán bien» y «si
uno cree en lo que hace todo sigue adelante».
El primer ministro británico
aconsejó a Zapatero que aplique lo que llamó «determinación paciente», que
viene a ser, por lo que explicó, la decisión de avanzar, aunque «a veces
parezca que todo está bloqueado». Explicó que debe utilizarse «creatividad e
imaginación para salir adelante» y abordar situaciones difíciles como las que
ahora afectan al proceso de paz del País Vasco.
Tan identificado estuvo con las
palabras y la posición del presidente del Gobierno que Blair caracterizó como
«importantes señales» de que el proceso puede culminar con éxito el hecho de
que hayan transcurrido ya tres años sin víctimas mortales de ETA y seis meses
de alto el fuego.
Esa «imaginación y creatividad» es
la que el presidente del Gobierno intenta aplicar estos días con sus gestiones
reservadas para lograr un acuerdo de mínimos que desatasque la llamada mesa de
partidos, para permitir la vuelta a la legalidad de Batasuna y el inicio del
diálogo formal con ETA.
No obstante, en las palabras de
Blair no todo fue optimismo, porque explicó que en el proceso de Irlanda del Norte
se han producido «altibajos» y, probablemente, eso mismo ocurrirá en el País
Vasco. Se refirió al informe de los observadores del proceso de Irlanda que se
publicará hoy y que servirá para verificar los avances tras nueve años de
diálogo.
No quiso responder el primer
ministro británico a una pregunta sobre posibles gestiones con su amigo Aznar
para lograr el apoyo del PP al proceso de paz. Lo más que hizo fue un
circunloquio sobre los que «decían que no iba a funcionar» el diálogo en
Irlanda del Norte y, finalmente, han tenido que aceptar el resultado positivo.
Balón de oxígeno
A su lado, respiraba satisfecho
Zapatero y disfrutaba del balón de oxígeno que necesitaba, en vísperas de
volverse a enfrentar en el Pleno del Congreso a Mariano Rajoy sobre el proceso
de paz. Su tesis ahora es que el PP se opone a algo que cuenta con aval
internacional y el paralelismo que establece es con Irlanda del Norte, donde
fue clave el apoyo de la oposición al Gobierno y la continuidad entre los
conservadores y los laboristas en el diálogo para la paz. Según La Moncloa, frente a Rajoy
estará hoy Zapatero y lo que representa Blair.
El presidente del Gobierno empezó
explicando que había «recibido de Blair mucha información del proceso de paz de
Irlanda del Norte».
«En todas las conversaciones que
hemos mantenido me ha dado su experiencia y ha sido muy útil, por eso quiero
agradecer públicamente el apoyo que siento en un proceso difícil y complicado
como es un proceso de paz con un grupo terrorista», explicó.
Insistió en su idea de que hay
«elementos positivos» como los tres años sin muertos y los seis meses de alto
el fuego y, no obstante, repitió la frase emblema del «proceso largo, duro y
difícil», aderezado con la palabra «altibajos» que le brindó ayer Blair.
Zapatero no quiso hablar de
parálisis del proceso y explicó que éste «continúa y va a continuar porque
merece la pena».
Una información
de Fernando Garea publicada por el diario EL MUNDO el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su
interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.
Blair
apoya el «proceso de paz» y anima a Zapatero a perseverar pese a los obstáculos
El presidente
español rehúsa hablar de bloqueo en la negociación y asegura que continúa
MADRID - El primer ministro
británico, Tony Blair, respaldó ayer públicamente el «proceso de paz» en España
y animó a Zapatero a perseverar en el intento, pese a los múltiples «altibajos
y obstáculos» que se hallará en el camino. El diálogo con ETA ocupó buena parte
de la reunión que mantuvo el jefe del Ejecutivo español con Blair, de visita
oficial en España, la primera que realiza desde que Zapatero es el inquilino de
La Moncloa. Tras
más dos horas de encuentro, José Luis Rodríguez Zapatero no ocultó su
satisfacción por este apoyo, que llega en un instante en el que el proceso
atraviesa por uno de sus peores momentos.
Es más, confesó que durante la
entrevista, en la que se habló también de economía e inmigración, recabó de
Blair consejos para afrontar las negociaciones con la banda etarra. «He recibido
mucha información del proceso de paz de Irlanda del Norte. Su experiencia -la
de Blair- siempre es muy útil», sentenció. Incluso se atrevió a adelantarse al
respaldo público que minutos más tarde le brindaría el laborista para
agradecérselo de antemano.
Acto seguido, Blair se dirigió a
los medios de comunicación para «aplaudir una vez más el proceso de paz» en
España. Aunque no desveló en público los consejos que dio a Zapatero, sí que
los insinuó al comparar ambos procesos, el de España y el del Ulster. Por eso
no dejó ni un momento de lado el informe que hoy hará público la comisión
independiente de observadores que vela por el proceso en Irlanda del Norte.
«Nada puede funcionar sin una
determinación paciente en el logro del éxito». Esta fue su primera
recomendación. «Habrá altibajos, pero siempre es mejor intentarlo. Es difícil,
pero merece la pena intentarlo. Habrá obstáculos que parezcan insalvables, pero
hay que continuar en el proceso», reiteró a modo de segundo consejo. Y de
vuelta a Irlanda del Norte. «En estos últimos meses existe la esperanza y el
optimismo de que, al final, el informe» sobre el conflicto irlándes sea
positivo y sentencie que ha llegado a su fin.
Señales
importantes
Tras reiterar que «no voy a entrar
en la política interna de ningún país», apostilló que en el caso español
existen «importantes señales» sobre que se está en el camino adecuado: más de
tres años sin víctimas mortales y seis meses de tregua. «A veces parece que se
va muy rápido, otras muy lento y en otras ocasiones incluso puede parecer que
se está bloqueado». Estos distintos escenarios dentro de un diálogo con una
organización terrorista «forman parte normal de la propia resolución del
conflicto, que lleva mucho tiempo existiendo».
Por tanto, «si existe la voluntad
de acabar con el mismo y se aplica lo que yo llamo determinación paciente...»
«Determinación paciente» que el primer ministro británico recomendó a su
homólogo español acompañar de «creatividad e imaginación». Además en el caso
irlandés, continuó el dirigente laborista, existía un sentimiento de que este
tipo de conflicto, que tantas muertes ha causado, es ajeno al siglo XXI. «A
nosotros ese sentimiento nos funcionó».
No obstante, le reiteró su
vaticinio de que durante todo el camino tropezará con diversos y diferentes
obstáculos. Aunque a renglón seguido le animó a seguir, pese a todo. «Si uno
cree en lo que hace, debe seguir para delante».
El presidente español, por su
parte, rehusó hablar de bloqueo. «No me gustaría desmentirlo», dijo en alusión
al lehendakari Ibarretxe, que anteayer anunció el inicio del diálogo oficial
con ETA. Y con esta escueta frase dio por zanjada la cuestión. Eso sí,
garantizó que el «proceso continúa» y recordó que se inició hace seis meses.
«Tenemos datos positivos», en referencia a los más de tres años sin víctimas
mortales y a los seis meses de tregua.
Agradece el
sacrificio en Afganistán
El primer ministro británico y el
presidente del Gobierno no abordaron ayer durante su encuentro en el Palacio de
la Quinta en
el Pardo (Madrid) la situación de Afganistán y el despliegue de las tropas
españolas en la zona. Pese a ello, Tony Blair agradeció el sacrificio que están
realizando los militares españoles en este país y su contribución a evitar que
esta región se convierta en un nido de terroristas. Además, alabó el liderazgo
de José Luis Rodríguez Zapatero en materia de inmigración en Europa y coincidió
con él en la necesidad de que la UE
se dote de una «política conjunta» para blindar las fronteras, pero también
preste más atención a los países de origen de los «sin papeles», en especial, a
África. Ambos mandatarios restaron la importancia que para las relaciones
bilaterales ha tenido el reciente acuerdo de Córdoba sobre Gibraltar, que
permitirá el uso conjunto del aeropuerto en el istmo. Para el presidente
español, el acuerdo «certifica las buenas relaciones» entre los dos países. «Es
una muestra más de que el diálogo es el mejor camino para alcanzar frutos
positivos». Además, consideró que la mejor gestión de Gibraltar permitirá seguir
dialogando con mayor tranquilidad. De esta manera, se refirió a la cuestión más
espinosa de este caso, el de la soberanía. Y anunció un crecimiento de la
economía española del 3,7%.
Una información
de Inmaculada G. De Molina publicada por el diario LA RAZON el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su
interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.
El
PP avisa de que no existe paralelismo alguno con el «caso irlandés»
Madrid - El Partido Popular
recordó ayer que no hay ningún paralelismo entre la situación en el País Vasco
y el problema de ETA y el caso irlandés. El portavoz parlamentario, Eduardo
Zaplana, fue tajante: «Irlanda tiene un conflicto entre dos comunidades y aquí
ya saben que siempre han matado los mismos: aquí los asesinos son los asesinos
y los demás somos víctimas, los demócratas somos las víctimas de los asesinos»,
sentenció.
Ante la visita del primer ministro
británico, Tony Blair, el principal partido de la oposición también recordó su
rechazo a cualquier iniciativa que dé pábulo al objetivo de los terroristas de
«internacionalizar el conflicto».
Por otra parte, en alusión a la
información adelantada ayer por LA
RAZÓN, en relación a que ETA ha recuperado el tono amenazante
en sus chantajes a los empresarios vascos, el Partido Popular no ha sido
informado al respecto por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba,
durante la ronda de contactos informales que celebró la pasada semana para
pasar página sobre su compromiso de que en septiembre daría cuenta a los grupos
parlamentarios de la marcha de la tregua.
Eduardo Zaplana señaló que los
hechos -«la “kale borroka” está presente como no lo estaba desde
hace mucho tiempo en las calles y pueblos del País Vasco, se han vuelto a
quemar autobuses, siguen existiendo extorsiones»- no llevan a tener «ni el
optimismo ni la esperanza» que se pregona desde el Gobierno de Zapatero.
Cruce de
acusaciones
El portavoz «popular» también
arremetió contra el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, quien,
rompiendo una norma tácita de la democracia, achacó este lunes a Ángel Acebes
la responsabilidad por los atentados del 11-M. El diputado «popular» calificó
las declaraciones de Blanco de «repugnantes», fruto de su «enanismo político y
moral».
«Quien debe pedir perdón es el
partido que acusa al Gobierno de ser cómplice de la banda terrorista ETA y de
estar detrás de los atentados de Madrid del 11-M», contestó Blanco. El «número
dos» del Partido Socialista no se amilanó ni rectificó ante las múltiples
críticas a su afirmación de que no iba a recibir lecciones del ministro del
Interior que sufrió «el mayor número de víctimas del terrorismo en nuestro
país», en referencia a Ángel Acebes.
Una información
de C. M y R. N. publicada por el diario LA RAZON el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su
interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.
Blair
anima a Zapatero a seguir con el proceso y desoír a quienes lo critican
MADRID. José Luis Rodríguez
Zapatero consiguió lo que esperaba de Tony Blair -el apoyo al «proceso de paz»
emprendido en España- y aún más: una cierta descalificación de la oposición que
ofrece el Partido Popular a la forma en que el presidente del Gobierno está
llevando el diálogo con ETA y su entorno. El primer ministro británico puso
como ejemplo el proceso seguido en Irlanda del Norte, señalando que aunque el
camino es largo y difícil, si se cree en lo que se hace se debe seguir
adelante, a pesar de las voces que auguran un fracaso.
El jefe del Ejecutivo llevó a su
colega británico al Palacio de la
Quinta del Pardo, donde conversó con él durante un par de
horas, compareció ante los periodistas y después le ofreció una cena. Moncloa
ha cuidado especialmente esta visita a Madrid de Blair, que sólo se ha
producido después de que Zapatero acudiera a Londres en tres ocasiones y cuando
ya el dirigente laborista se dispone a abandonar Downing Street.
El proceso en
Irlanda del Norte
El gran objetivo de Zapatero era
lograr el respaldo de Blair y que éste le ayudara a convencer a los españoles
de que un proceso como el emprendido en el País Vasco, al igual que ha sucedido
en Irlanda del Norte será largo y difícil. El presidente del Gobierno comenzó
agradeciendo ante los periodistas la información recibida del primer ministro
británico y asegurando que su experiencia le ha resultado muy útil. Blair, a su
vez, sin que nadie le preguntara, dijo que aplaude la iniciativa tomada por
Zapatero y aludió al proceso de paz emprendido en Irlanda del Norte.
En concreto, Blair dijo que hoy se
publicará el informe de la Comisión
Independiente de observadores sobre la entrega de las armas
por parte del IRA, y mostró su confianza en que será positivo. «Eso significa
-dijo- que puede haber un futuro compartido. Habrán pasado nueve años y quedará
claro que nada puede funcionar si no hay una determinación paciente de tener
éxito. Se registrarán muchos altibajos, pero se debe continuar».
Más adelante, el jefe del Gobierno
británico insistió en que resolver conflictos tan antiguos «es un trabajo duro»
en el que «habrá obstáculos» y, aunque se ocupó de señalar que no tiene
intención de inmiscuirse en la política interna española, citó como elementos
positivos el que no haya habido asesinatos de ETA desde hace más de tres años y
de que el alto el fuego de la banda terrorista se mantenga seis meses después
de su declaración.
«Mi experiencia -subrayó- es que a
veces parece que hay un bloqueo o que hay desviaciones del camino que uno desea
que se siga, pero eso forma parte del proceso. Hay que mantener las posiciones,
hay que aplicarse con una determinación paciente, incluso sabiendo que a veces
se avanza deprisa y otras no tanto, y, hay que aplicar imaginación y
creatividad para buscar una salida».
Críticas
Blair advirtió, refiriéndose al
proceso en Irlanda del Norte, de que «durante todo el camino había gente que
nos estaba diciendo que no iba a funcionar o que todo se venía abajo y que
éramos unos ingenuos; pero si uno cree en lo que hace -repitió- sigue
adelante».
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