Blair
sugiere a Zapatero paciencia para «superar los altibajos» del 'proceso de paz'
El primer
ministro británico augura «altibajos» y aconseja al presidente del Gobierno
«determinación paciente, imaginación y creatividad» para salir de las
situaciones de bloqueo
MADRID.- José Luis Rodríguez
Zapatero recibió ayer un importante regalo del primer ministro británico, Tony
Blair, en forma de respaldo público, claro y expreso al llamado proceso de paz
en el País Vasco.
«Una vez más, quiero aplaudir la
iniciativa tomada. Siempre merece la pena intentarlo y lo correcto es hacerlo»,
dijo Blair a Zapatero durante una breve rueda de prensa en Madrid, en el
momento justo en el que el proceso de paz está bloqueado.
El primer ministro utilizó su
experiencia en Irlanda del Norte para respaldar a Zapatero.
Y aunque Tony Blair aseguró que
«las decisiones las debe tomar España», no dudó en apoyarse en el proceso de
paz norirlandés para augurar éxito al del País Vasco.
El apoyo de Blair es especialmente
importante para el presidente del Gobierno porque procede de un amigo de su
antecesor en el cargo, José María Aznar; porque aporta el consejo y la
experiencia del Ulster, y porque es un líder político respetado por la
izquierda abertzale.
De hecho, el primer ministro
británico ya ha colaborado con Zapatero ayudándole a diseñar la estrategia del
proceso, instruyendo a colaboradores del presidente y facilitando el contacto
con ETA, a través de un centro no gubernamental suizo y con diplomáticos del
Reino Unido. Y la opinión que de él tienen ETA y Batasuna queda reflejada en la
carta que Arnaldo Otegi envió a Zapatero proponiéndole el inicio del diálogo y
que contenía esta frase: «Esperamos que sea usted el Tony Blair español».
Ayer, en la rueda de prensa, Blair
utilizó expresiones como «te deseo lo mejor», «las cosas acabarán bien» y «si
uno cree en lo que hace todo sigue adelante».
El primer ministro británico
aconsejó a Zapatero que aplique lo que llamó «determinación paciente», que
viene a ser, por lo que explicó, la decisión de avanzar, aunque «a veces
parezca que todo está bloqueado». Explicó que debe utilizarse «creatividad e
imaginación para salir adelante» y abordar situaciones difíciles como las que
ahora afectan al proceso de paz del País Vasco.
Tan identificado estuvo con las
palabras y la posición del presidente del Gobierno que Blair caracterizó como
«importantes señales» de que el proceso puede culminar con éxito el hecho de
que hayan transcurrido ya tres años sin víctimas mortales de ETA y seis meses
de alto el fuego.
Esa «imaginación y creatividad» es
la que el presidente del Gobierno intenta aplicar estos días con sus gestiones
reservadas para lograr un acuerdo de mínimos que desatasque la llamada mesa de
partidos, para permitir la vuelta a la legalidad de Batasuna y el inicio del
diálogo formal con ETA.
No obstante, en las palabras de
Blair no todo fue optimismo, porque explicó que en el proceso de Irlanda del Norte
se han producido «altibajos» y, probablemente, eso mismo ocurrirá en el País
Vasco. Se refirió al informe de los observadores del proceso de Irlanda que se
publicará hoy y que servirá para verificar los avances tras nueve años de
diálogo.
No quiso responder el primer
ministro británico a una pregunta sobre posibles gestiones con su amigo Aznar
para lograr el apoyo del PP al proceso de paz. Lo más que hizo fue un
circunloquio sobre los que «decían que no iba a funcionar» el diálogo en
Irlanda del Norte y, finalmente, han tenido que aceptar el resultado positivo.
Balón de oxígeno
A su lado, respiraba satisfecho
Zapatero y disfrutaba del balón de oxígeno que necesitaba, en vísperas de
volverse a enfrentar en el Pleno del Congreso a Mariano Rajoy sobre el proceso
de paz. Su tesis ahora es que el PP se opone a algo que cuenta con aval
internacional y el paralelismo que establece es con Irlanda del Norte, donde
fue clave el apoyo de la oposición al Gobierno y la continuidad entre los
conservadores y los laboristas en el diálogo para la paz. Según La Moncloa, frente a Rajoy
estará hoy Zapatero y lo que representa Blair.
El presidente del Gobierno empezó
explicando que había «recibido de Blair mucha información del proceso de paz de
Irlanda del Norte».
«En todas las conversaciones que
hemos mantenido me ha dado su experiencia y ha sido muy útil, por eso quiero
agradecer públicamente el apoyo que siento en un proceso difícil y complicado
como es un proceso de paz con un grupo terrorista», explicó.
Insistió en su idea de que hay
«elementos positivos» como los tres años sin muertos y los seis meses de alto
el fuego y, no obstante, repitió la frase emblema del «proceso largo, duro y
difícil», aderezado con la palabra «altibajos» que le brindó ayer Blair.
Zapatero no quiso hablar de
parálisis del proceso y explicó que éste «continúa y va a continuar porque
merece la pena».
Una información
de Fernando Garea publicada por el diario EL MUNDO el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su
interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.
Blair
apoya el «proceso de paz» y anima a Zapatero a perseverar pese a los obstáculos
El presidente
español rehúsa hablar de bloqueo en la negociación y asegura que continúa
MADRID - El primer ministro
británico, Tony Blair, respaldó ayer públicamente el «proceso de paz» en España
y animó a Zapatero a perseverar en el intento, pese a los múltiples «altibajos
y obstáculos» que se hallará en el camino. El diálogo con ETA ocupó buena parte
de la reunión que mantuvo el jefe del Ejecutivo español con Blair, de visita
oficial en España, la primera que realiza desde que Zapatero es el inquilino de
La Moncloa. Tras
más dos horas de encuentro, José Luis Rodríguez Zapatero no ocultó su
satisfacción por este apoyo, que llega en un instante en el que el proceso
atraviesa por uno de sus peores momentos.
Es más, confesó que durante la
entrevista, en la que se habló también de economía e inmigración, recabó de
Blair consejos para afrontar las negociaciones con la banda etarra. «He recibido
mucha información del proceso de paz de Irlanda del Norte. Su experiencia -la
de Blair- siempre es muy útil», sentenció. Incluso se atrevió a adelantarse al
respaldo público que minutos más tarde le brindaría el laborista para
agradecérselo de antemano.
Acto seguido, Blair se dirigió a
los medios de comunicación para «aplaudir una vez más el proceso de paz» en
España. Aunque no desveló en público los consejos que dio a Zapatero, sí que
los insinuó al comparar ambos procesos, el de España y el del Ulster. Por eso
no dejó ni un momento de lado el informe que hoy hará público la comisión
independiente de observadores que vela por el proceso en Irlanda del Norte.
«Nada puede funcionar sin una
determinación paciente en el logro del éxito». Esta fue su primera
recomendación. «Habrá altibajos, pero siempre es mejor intentarlo. Es difícil,
pero merece la pena intentarlo. Habrá obstáculos que parezcan insalvables, pero
hay que continuar en el proceso», reiteró a modo de segundo consejo. Y de
vuelta a Irlanda del Norte. «En estos últimos meses existe la esperanza y el
optimismo de que, al final, el informe» sobre el conflicto irlándes sea
positivo y sentencie que ha llegado a su fin.
Señales
importantes
Tras reiterar que «no voy a entrar
en la política interna de ningún país», apostilló que en el caso español
existen «importantes señales» sobre que se está en el camino adecuado: más de
tres años sin víctimas mortales y seis meses de tregua. «A veces parece que se
va muy rápido, otras muy lento y en otras ocasiones incluso puede parecer que
se está bloqueado». Estos distintos escenarios dentro de un diálogo con una
organización terrorista «forman parte normal de la propia resolución del
conflicto, que lleva mucho tiempo existiendo».
Por tanto, «si existe la voluntad
de acabar con el mismo y se aplica lo que yo llamo determinación paciente...»
«Determinación paciente» que el primer ministro británico recomendó a su
homólogo español acompañar de «creatividad e imaginación». Además en el caso
irlandés, continuó el dirigente laborista, existía un sentimiento de que este
tipo de conflicto, que tantas muertes ha causado, es ajeno al siglo XXI. «A
nosotros ese sentimiento nos funcionó».
No obstante, le reiteró su
vaticinio de que durante todo el camino tropezará con diversos y diferentes
obstáculos. Aunque a renglón seguido le animó a seguir, pese a todo. «Si uno
cree en lo que hace, debe seguir para delante».
El presidente español, por su
parte, rehusó hablar de bloqueo. «No me gustaría desmentirlo», dijo en alusión
al lehendakari Ibarretxe, que anteayer anunció el inicio del diálogo oficial
con ETA. Y con esta escueta frase dio por zanjada la cuestión. Eso sí,
garantizó que el «proceso continúa» y recordó que se inició hace seis meses.
«Tenemos datos positivos», en referencia a los más de tres años sin víctimas
mortales y a los seis meses de tregua.
Agradece el
sacrificio en Afganistán
El primer ministro británico y el
presidente del Gobierno no abordaron ayer durante su encuentro en el Palacio de
la Quinta en
el Pardo (Madrid) la situación de Afganistán y el despliegue de las tropas
españolas en la zona. Pese a ello, Tony Blair agradeció el sacrificio que están
realizando los militares españoles en este país y su contribución a evitar que
esta región se convierta en un nido de terroristas. Además, alabó el liderazgo
de José Luis Rodríguez Zapatero en materia de inmigración en Europa y coincidió
con él en la necesidad de que la UE
se dote de una «política conjunta» para blindar las fronteras, pero también
preste más atención a los países de origen de los «sin papeles», en especial, a
África. Ambos mandatarios restaron la importancia que para las relaciones
bilaterales ha tenido el reciente acuerdo de Córdoba sobre Gibraltar, que
permitirá el uso conjunto del aeropuerto en el istmo. Para el presidente
español, el acuerdo «certifica las buenas relaciones» entre los dos países. «Es
una muestra más de que el diálogo es el mejor camino para alcanzar frutos
positivos». Además, consideró que la mejor gestión de Gibraltar permitirá seguir
dialogando con mayor tranquilidad. De esta manera, se refirió a la cuestión más
espinosa de este caso, el de la soberanía. Y anunció un crecimiento de la
economía española del 3,7%.
Una información
de Inmaculada G. De Molina publicada por el diario LA RAZON el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su
interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.
El
PP avisa de que no existe paralelismo alguno con el «caso irlandés»
Madrid - El Partido Popular
recordó ayer que no hay ningún paralelismo entre la situación en el País Vasco
y el problema de ETA y el caso irlandés. El portavoz parlamentario, Eduardo
Zaplana, fue tajante: «Irlanda tiene un conflicto entre dos comunidades y aquí
ya saben que siempre han matado los mismos: aquí los asesinos son los asesinos
y los demás somos víctimas, los demócratas somos las víctimas de los asesinos»,
sentenció.
Ante la visita del primer ministro
británico, Tony Blair, el principal partido de la oposición también recordó su
rechazo a cualquier iniciativa que dé pábulo al objetivo de los terroristas de
«internacionalizar el conflicto».
Por otra parte, en alusión a la
información adelantada ayer por LA
RAZÓN, en relación a que ETA ha recuperado el tono amenazante
en sus chantajes a los empresarios vascos, el Partido Popular no ha sido
informado al respecto por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba,
durante la ronda de contactos informales que celebró la pasada semana para
pasar página sobre su compromiso de que en septiembre daría cuenta a los grupos
parlamentarios de la marcha de la tregua.
Eduardo Zaplana señaló que los
hechos -«la “kale borroka” está presente como no lo estaba desde
hace mucho tiempo en las calles y pueblos del País Vasco, se han vuelto a
quemar autobuses, siguen existiendo extorsiones»- no llevan a tener «ni el
optimismo ni la esperanza» que se pregona desde el Gobierno de Zapatero.
Cruce de
acusaciones
El portavoz «popular» también
arremetió contra el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, quien,
rompiendo una norma tácita de la democracia, achacó este lunes a Ángel Acebes
la responsabilidad por los atentados del 11-M. El diputado «popular» calificó
las declaraciones de Blanco de «repugnantes», fruto de su «enanismo político y
moral».
«Quien debe pedir perdón es el
partido que acusa al Gobierno de ser cómplice de la banda terrorista ETA y de
estar detrás de los atentados de Madrid del 11-M», contestó Blanco. El «número
dos» del Partido Socialista no se amilanó ni rectificó ante las múltiples
críticas a su afirmación de que no iba a recibir lecciones del ministro del
Interior que sufrió «el mayor número de víctimas del terrorismo en nuestro
país», en referencia a Ángel Acebes.
Una información
de C. M y R. N. publicada por el diario LA RAZON el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su
interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.
Blair
anima a Zapatero a seguir con el proceso y desoír a quienes lo critican
MADRID. José Luis Rodríguez
Zapatero consiguió lo que esperaba de Tony Blair -el apoyo al «proceso de paz»
emprendido en España- y aún más: una cierta descalificación de la oposición que
ofrece el Partido Popular a la forma en que el presidente del Gobierno está
llevando el diálogo con ETA y su entorno. El primer ministro británico puso
como ejemplo el proceso seguido en Irlanda del Norte, señalando que aunque el
camino es largo y difícil, si se cree en lo que se hace se debe seguir
adelante, a pesar de las voces que auguran un fracaso.
El jefe del Ejecutivo llevó a su
colega británico al Palacio de la
Quinta del Pardo, donde conversó con él durante un par de
horas, compareció ante los periodistas y después le ofreció una cena. Moncloa
ha cuidado especialmente esta visita a Madrid de Blair, que sólo se ha
producido después de que Zapatero acudiera a Londres en tres ocasiones y cuando
ya el dirigente laborista se dispone a abandonar Downing Street.
El proceso en
Irlanda del Norte
El gran objetivo de Zapatero era
lograr el respaldo de Blair y que éste le ayudara a convencer a los españoles
de que un proceso como el emprendido en el País Vasco, al igual que ha sucedido
en Irlanda del Norte será largo y difícil. El presidente del Gobierno comenzó
agradeciendo ante los periodistas la información recibida del primer ministro
británico y asegurando que su experiencia le ha resultado muy útil. Blair, a su
vez, sin que nadie le preguntara, dijo que aplaude la iniciativa tomada por
Zapatero y aludió al proceso de paz emprendido en Irlanda del Norte.
En concreto, Blair dijo que hoy se
publicará el informe de la Comisión
Independiente de observadores sobre la entrega de las armas
por parte del IRA, y mostró su confianza en que será positivo. «Eso significa
-dijo- que puede haber un futuro compartido. Habrán pasado nueve años y quedará
claro que nada puede funcionar si no hay una determinación paciente de tener
éxito. Se registrarán muchos altibajos, pero se debe continuar».
Más adelante, el jefe del Gobierno
británico insistió en que resolver conflictos tan antiguos «es un trabajo duro»
en el que «habrá obstáculos» y, aunque se ocupó de señalar que no tiene
intención de inmiscuirse en la política interna española, citó como elementos
positivos el que no haya habido asesinatos de ETA desde hace más de tres años y
de que el alto el fuego de la banda terrorista se mantenga seis meses después
de su declaración.
«Mi experiencia -subrayó- es que a
veces parece que hay un bloqueo o que hay desviaciones del camino que uno desea
que se siga, pero eso forma parte del proceso. Hay que mantener las posiciones,
hay que aplicarse con una determinación paciente, incluso sabiendo que a veces
se avanza deprisa y otras no tanto, y, hay que aplicar imaginación y
creatividad para buscar una salida».
Críticas
Blair advirtió, refiriéndose al
proceso en Irlanda del Norte, de que «durante todo el camino había gente que
nos estaba diciendo que no iba a funcionar o que todo se venía abajo y que
éramos unos ingenuos; pero si uno cree en lo que hace -repitió- sigue
adelante».
Zapatero, por su parte, cuando se
le dijo que hay quien considera que el llamado «proceso de paz» está bloqueado,
respondió que esa era una afirmación sobre la que no iba a hacer ninguna
reflexión. Simplemente, se ocupó en reiterar que «hay elementos positivos», en
referencia a los mismos que Blair había citado, y en asegurar que «el proceso
continúa, porque el objetivo -dijo- es tan importante para Euskadi y para
España que merece la pena».
Una información
de Luis Ayllón publicada por el diario ABC el
miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos
íntegramente su contenido.
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Blair traslada a Zapatero su convicción de que el
proceso de paz "merece la pena"
El primer
ministro británico ve "importantes señales" en los tres años de ETA
sin matar
Madrid - El primer ministro
británico, Tony Blair, apoyó ayer el fin dialogado de la violencia de ETA
promovido por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y
recomendó "determinación muy paciente" para que el proceso culmine
con éxito. "Siempre merece la pena intentarlo. A veces es muy difícil,
pero lo correcto es hacerlo", dijo Blair, que ve "importantes
señales" positivas en que ETA lleve más de tres años sin matar y haya
declarado un alto el fuego permanente. Zapatero dijo, a su vez, que "el
proceso continúa", aunque "tendrá altibajos".
El primer ministro británico,
Tony Blair, y el presidente José Luis Rodríguez Zapatero dedicaron una buena
parte del encuentro mantenido ayer en el Palacio de la Quinta, de Madrid, a
analizar el proceso de paz de Euskadi a la luz de la experiencia irlandesa.
Zapatero agradeció la "experiencia muy útil" y el apoyo de Blair a
lo que calificó un "proceso difícil y complejo".
Este ha sido el primer y,
presumiblemente el último viaje, que el primer ministro laborista ha
realizado a España en el mandato de Rodríguez Zapatero. Ambos dirigentes
mostraron una notable complicidad, que destacó especialmente en su
experiencia compartida sobre el proceso de paz en Irlanda del Norte y su
aplicación en el recién iniciado proceso vasco.
Blair destacó, del proceso de
paz de Euskadi, como "señales importantes" la ausencia de muertos
durante tres años y el alto el fuego de seis meses. Restó importancia a las
situaciones de bloqueo, como la sufrida por el proceso vasco durante el
verano, porque "forman parte natural de conflictos que duran mucho
tiempo".
Concedió mucha importancia a la
"determinación paciente" de los dirigentes políticos para resolver
el conflicto. "Si la voluntad de resolverlo se mantiene y se aplica una
determinación paciente, entendiendo que a veces se avanza deprisa y otras no
tanto, e incluso parece que el proceso se apaga, muchas cosas acabarán
cuajando".
También recomendó a los
protagonistas del proceso de paz aplicar la "creatividad y la
imaginación" para buscar una salida. Sobre su experiencia en Irlanda del
Norte destacó como claves del éxito del proceso que "los dirigentes
políticos estaban dispuestos a arriesgarse, de que había una sensación de
cansancio entre los ciudadanos y existía el sentimiento de que este tipo de
conflicto era ajeno al siglo XXI".
Zapatero hizo suyas estas
recomendaciones de Blair como también otra más cuando el primer ministro
británico recordó que el proceso irlandés también tuvo sectores escépticos.
"Había gente que nos estaba diciendo que no iba a funcionar, que todo se
venía abajo y que éramos unos ingenuos. Pero si uno cree en lo que hace,
sigue adelante. Por todo ello, pese a las dificultades y a los altibajos,
siempre merece la pena intentarlo", dijo Blair, dirigiéndose a Zapatero,
aunque evitó referirse directamente al PP.
Zapatero admitió que había
pedido consejo a Blair sobre la marcha del proceso vasco de paz y que,
también, había recibido mucha información, en la conversación de ayer y en
otras precedentes, del proceso de paz irlandés.
Pero el presidente español fue
menos explícito que el británico. Agradeció el apoyo de Blair y garantizó que
"el proceso de paz continúa", pese a la situación de bloqueo por la
que ha atravesado. Igual que Blair, admitió que el proceso "será largo y
tendrá altibajos" e insistió, como él, que "hay datos
positivos" como la ausencia de víctimas mortales durante más de tres
años y el alto el fuego permanente de ETA que dura seis meses. "Desde la
perspectiva de lo que fue el proceso irlandés, sin duda son datos positivos y
el proceso continúa porque el objetivo es muy importante para Euskadi y el
conjunto de España y, como ha dicho Tony Blair, merece la pena".
Una
información de L. R. Aizpeolea publicada por el diario EL PAIS el miércoles 4 de octubre de
2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.
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