Zapatero
pide al PSOE «paciencia» ante la falta de apoyo del PP al 'proceso de paz'
Alaba la
«contención» de muchos socialistas ante «los enredos» del PP en el 11-M Afirma
que España está «como una roca»
VALENCIA.- Paciencia y contención.
Fue la petición expresa que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez
Zapatero, hizo ayer a los socialistas en Valencia ante «los enredos del 11-M» y
la falta de apoyo del Partido Popular al proceso de paz.
En un multitudinario mitin en el
pabellón de La Fuente
de San Luis ante unas 6.500 personas -aunque el recinto no se llenó al
completo-, Zapatero utilizó la proclamación de Joan Ignasi Pla y Carmen Alborch
como candidatos a la comunidad y la
Alcaldía de Valencia, respectivamente, para animar a su
partido en ambos asuntos y vaticinar, como hace siempre, que el tiempo acabará
dándole la razón.
De hecho, el llamamiento vino
precedido de un recordatorio al Estatuto de Cataluña: «Recordáis que ahora,
hace un año, estábamos en el debate de la reforma del Estatuto catalán. La
derecha decía que se iba a romper este país, con ese tono de moderación que les
caracteriza. Recordad que decían que España se rompía, que se acaba la
cohesión, la solidaridad... ¡Y qué queda de aquello un año después! Pues que
España está como una roca. Avanzamos en empleo, en solidaridad, en progreso y
en desarrollo. El PSOE vertebra este país».
Y, con esta introducción
intencionada, casi al final del mitin y tras bajar varias veces la cabeza hacia
los papeles que tenía en el atril para medir sus palabras, dijo: «Sé que hay
muchos ciudadanos y muchos compañeros del partido que practican la contención
al ver que la oposición, a diferencia de lo que ocurre en el resto de Europa,
no da el apoyo al Gobierno en el proceso de paz, o enreda con la tragedia del
11-M que tanto nos hizo sufrir».
Zapatero añadió que también
entienden que muchos piensen que «sería impensable» que esto que hace el PP lo
hiciera la oposición en Gran Bretaña con el atentado del 7-J o en el proceso de
paz con el IRA. Pero, el líder del PSOE reclamó que nadie se ponga nervioso.
«Os pido que tengamos paciencia, porque este es un país serio y que funciona.
El veredicto sobre el 11-M y los que pasó estará en una sentencia. Hagan lo que
hagan, no van a poder impedir que este país funcione».
A continuación, se refirió al proceso
de paz con una frase en condicional que inquietó a más de uno: «Si avanzamos en
el proceso de paz, que es un gran empeño de este Gobierno, tan grande como
difícil, si lo hacemos con poco apoyo de la oposición, lo único que tenemos que
decirles es que, aunque no nos apoyen hoy, este Gobierno se siente cerca de
ellos, porque ellos también han sufrido el terrorismo y han luchado contra el
terrorismo». Y el público, cada vez más acostumbrado a estas salidas
franciscanas del líder socialista, aplaudió.
El resto del mitin -que dedicó en
gran parte a apoyar a Pla y Alborch, y a dar una retahíla de datos sobre la
marcha de la comunidad y la labor del Gobierno en la zona- lo volvió a dedicar
a la buena marcha de la economía y, especial, a la Ley de Dependencia.
Zapatero puso en valor la
aprobación de esta Ley, «que posibilitará que el Estado esté cerca de cualquier
persona que no se pueda valer por sí misma. Va a estar cerca de las familias y,
en especial, de las mujeres, que son las que están haciendo la verdadera
política social», dijo.
Para el líder socialista, esta ley
pone a España a la cabeza de Europa de los países que representan el Estado del
Bienestar: «Lo más importante que tenemos es esto; la educación gratuita y
universal, la sanidad, las pensiones y, ahora, el Sistema Nacional de
Dependencia. Esos cuatro avances han sido impulsados por gobiernos
socialistas».
Finalmente, Zapatero, que mencionó
expresamente a los ministros Miguel Angel Moratinos y Jordi Sevilla, a la
secretaria de Estado de Cooperación, Leyre Pajín; incluso al alcalde de Gandía
que había tenido una hija -todos presentes en el mitin-, acabó con otro
vaticinio de los que le gustan: «Recordad que vendré a inaugurar el AVE con Pla
como presidente de la
Generalitat».
Una información
de Manuel Sánchez
publicada en el diario EL MUNDO el domingo 8 de octubre de 2006. Por su
interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.
Zapatero
se siente «cerca» del PP porque ha sufrido a ETA
El presidente
vuelve a reclamar paciencia para dejar avanzar el «proceso»
VALENCIA - El presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pidió ayer paciencia para dejar avanzar
las negociaciones de lo que él denominó «proceso de paz», en alusión a los
contactos con la banda terrorista ETA. Dijo que la sociedad española podía no
entender cómo el principal partido de la oposición no apoyaba de forma clara el
proceso, o por qué «enredan con el dolor del 11-M» y aseveró que esto no sería
posible en Gran Bretaña, donde la oposición siempre respaldó el proceso del paz
en Irlanda y nunca utilizó como arma política las bombas en el metro de
Londres. Según el presidente, «muchos ciudadanos, que ejercen y practican la
contención día a día de ver cómo la oposición, a diferencia de lo que ha hecho
cualquier oposición democrática en Europa, no da un apoyo pleno al Gobierno
para un proceso de paz o enreda frente a lo que fue la tragedia del 11-M, que
tanto nos hizo sufrir, piensan que sería inimaginable que la oposición en Gran
Bretaña hiciera lo que aquí está haciendo el PP con el 11-M».
«Si lo hacemos con poco apoyo de
la oposición, lo único que tenemos que decirles es que, a pesar de que no nos
apoyen hoy y estén diciendo lo que están diciendo de la tarea del Gobierno para
ese proceso de paz -aseguró Zapatero-, este Gobierno y el PSOE se sienten cerca
de ellos porque ellos han sufrido el dolor del terrorismo y han luchado contra
el terrorismo». Además, dijo que el veredicto final del 11-M lo dará, «como
debe ser» el poder judicial.
Respecto a la inmigración, explicó
que «un país que tiene marcado en su piel el esfuerzo de salir fuera tiene que
dar ejemplo de compromiso con la gente que viene de fuera» y calificó de
«masivo» el fraude a la
Seguridad Social que permitió el PP con la entrada masiva de
ilegales. Aseguró, además, hacer una política de inmigración «con la cabeza y
con el corazón», desde la legalidad y los derechos humanos y dijo que los
inmigrantes eran «necesarios para nuestro futuro». Del mismo modo, advirtió al
PP que «conocen poco la madurez y ciudadanía de este país si creen que va a
arrancar votos con el discurso antiinmigración».
Dijo que España lideraba el
crecimiento económico y que el sesenta por ciento del empleo que se crea en
Europa surge en España. «Crecemos cerca del cuatro por ciento del PIB anual y
generamos entre 700.000 y 800.000 empleos al año». Mencionó el sistema nacional
de dependencia, cuya ley aprobó recientemente el Congreso de los Diputados, la
subida de las pensiones y dijo que «aun así, tenemos superávit».
Enfatizó que «pronto superaremos
en renta per cápita a países que antes nos acogían como Italia y Alemania»,
aunque no refirió la reunificación de éste último.
Según Zapatero, invertimos en paz
y contra la pobreza en el mundo
«y podéis sentiros orgullosos de tener de paisana a Leire Pajín, que es la cara
de la solidaridad, lleva la voz, pelea y va a conseguir que España dedique el
0,5 por ciento a desarrollo al acabar la legislatura».
Dado que el mitin se celebraba en
Valencia como apertura de la precampaña de Joan Ignasi Pla a la presidencia de la Generalitat, se
refirió al proyecto español de instalación de la base para misiones
humanitarias de la ONU
en el aeropuerto de Manises y dio la enhorabuena el ministro Moratinos -allí
presente-, a quien animó a conseguirlo.
Una información
de Toni Ramos publicada en el diario LA RAZON el domingo 8 de octubre de 2006. Por su
interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.
Zapatero
dice que está cerca de los populares que «sufrieron» con el terrorismo
VALENCIA. El presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que, pese a las críticas
de los dirigentes del PP a la política del Ejecutivo respecto a ETA, su
Gabinete «se siente cerca de ellos porque sufrieron y han luchado contra el
terrorismo».
En un mitin en Valencia, Zapatero
interpretó que «muchos ciudadanos, que ejercen y practican la contención día a
día de ver cómo la oposición, a diferencia de lo que ha hecho cualquier
oposición democrática en Europa, no da un apoyo pleno al Gobierno para un
proceso de paz o enreda frente a lo que fue la tragedia del 11-M, que tanto nos
hizo sufrir, piensan que sería inimaginable que la oposición en Gran Bretaña
hiciera lo que aquí está haciendo el PP con el 11-M».
El jefe del Ejecutivo reclamó «paciencia»
a la ciudadanía para «avanzar en este proceso», que definió como «un empeño
grande y difícil del Gobierno», y se refirió a la actitud de un sector del PP
respecto a la investigación del 11-M. «Hagan lo que hagan, no van a impedir que
las instituciones funcionen adecuadamente», sentenció.
Zapatero también comentó la
posición de los populares respecto a la política de inmigración estatal y
afirmó que «en este país no puede ni debe haber ni fariseísmo, ni hipocresía ni
demagogia». El presidente del Gobierno adelantó que los discursos contrarios a
la inmigración no dan votos en España.
El líder socialista acudió a
Valencia para protagonizar un mitin con el candidato del PSOE a la Generalitat Valenciana,
Joan Ignasi Pla, después de que éste perdiera esta semana la moción de censura
contra el popular Francisco Camps. Para ello, Zapatero se centró en la
descalificación de la gestión del PP en Valencia y esgrimió las inversiones
comprometidas con la región.
Una información
de V. Villaplana publicada en el diario ABC el
domingo 8 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos
íntegramente su contenido.
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Zapatero expresa su cercanía al PP por haber sufrido
el terrorismo de ETA
El presidente
lamenta el escaso apoyo del principal partido de la oposición al proceso
Valencia - El presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, lamentó ayer el exiguo apoyo del PP
al proceso de paz en el País Vasco, pero aseguró que se siente cerca de los
populares porque "también han sufrido el terrorismo y también han
luchado contra él". Zapatero participó ayer en un mitin en Valencia en
la proclamación del candidato autonómico, Joan Ignasi Pla, y de los
candidatos municipales de ciudades de más de 50.000 habitantes. El jefe del
Gobierno criticó al PP por enredar con el 11-M, pero pidió paciencia porque,
dijo, no van a impedir que las instituciones funcionen.
El secretario general del PSOE,
José Luis Rodríguez Zapatero, reclamó "paciencia" a los socialistas
ante el escaso apoyo del Partido Popular al Gobierno en la "difícil tarea"
de lograr la paz y los enredos que intentan organizar en torno a la tragedia
del 11-M. El presidente del Gobierno advirtió: "Hagan lo que hagan no
van a poder impedir que este país funcione adecuadamente". El líder
socialista aseguró que España es "un país serio, con instituciones que
funcionan" y que el "veredicto de lo que pasó el 11 de marzo de
2004 estará en una sentencia dictada por quien corresponde, el poder
judicial".
Respecto al problema de la
inmigración, Zapatero también lanzó una advertencia a los populares, a los
que acusó de practicar el "fariseísmo, la hipocresía y la
demagogia". "La derecha habla de la regularización masiva [de
inmigrantes]", prosiguió Zapatero, "Masiva fue la entrada de
inmigrantes que estaban trabajando aquí sin derechos. Un país no puede
consentir que haya ciudadanos sin garantías".
"Aunque algunos crean que
con el discurso anti-inmigración van a arrancar votos, conocen poco la
madurez de este país", dijo Zapatero, que recordó que España es un país
que ha pasado por la dura experiencia de la migración.
El dirigente socialista se volcó
ayer en Valencia para dar un impulso a las candidaturas de Joan Ignasi Pla,
que aspira a presidir el Gobierno valenciano ahora en manos del PP, y de la
ex ministra de Cultura Carmen Alborch, que se enfrentará a la popular Rita
Barberá en las municipales. Según un sondeo del Instituto Opina para EL PAÍS,
el PP aventajaría ahora a los socialistas en 12,9 puntos si mañana se
celebrasen elecciones autonómicas. Una diferencia que se recortaría a 5,5
puntos si se tratase de unas elecciones generales.
Rodríguez Zapatero puso especial
énfasis en intentar desmontar los argumentos que esgrime el Ejecutivo
valenciano, que preside el popular Francisco Camps, para criticar al Gobierno
central.
El presidente del Gobierno
aseguró que este año estarán en marcha todas las obras del AVE
Madrid-Valencia; recordó que su Administración es la que está sufragando las
obras de la Copa
del América y manifestó que el programa Agua permitirá a la Comunidad Valenciana
ser autosuficiente con más recurso de los que ofrecía el "inviable
trasvase del Ebro".
Pla lamentó que el presidente de
la Generalitat,
Francisco Camps, no hubiese acudido a su propia moción de censura en el
Parlamento y lo retó a un debate en Canal 9. El secretario general de los
socialistas valencianos tachó las políticas de Camps de extrema derecha.
Carmen Alborch aseguró que tras 15 años de gobierno local del PP "la
gente ya no aguanta más".
Una
información de Joaquín Ferrandis publicada en el diario EL PAIS el
domingo 8 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos
íntegramente su contenido.
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