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Zapatero en Valencia

Por Narrador - 9 de Octubre, 2006, 6:04, Categoría: General

Zapatero pide al PSOE «paciencia» ante la falta de apoyo del PP al 'proceso de paz'

 

 

Alaba la «contención» de muchos socialistas ante «los enredos» del PP en el 11-M Afirma que España está «como una roca»

 

VALENCIA.- Paciencia y contención. Fue la petición expresa que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, hizo ayer a los socialistas en Valencia ante «los enredos del 11-M» y la falta de apoyo del Partido Popular al proceso de paz.

 

En un multitudinario mitin en el pabellón de La Fuente de San Luis ante unas 6.500 personas -aunque el recinto no se llenó al completo-, Zapatero utilizó la proclamación de Joan Ignasi Pla y Carmen Alborch como candidatos a la comunidad y la Alcaldía de Valencia, respectivamente, para animar a su partido en ambos asuntos y vaticinar, como hace siempre, que el tiempo acabará dándole la razón.

 

De hecho, el llamamiento vino precedido de un recordatorio al Estatuto de Cataluña: «Recordáis que ahora, hace un año, estábamos en el debate de la reforma del Estatuto catalán. La derecha decía que se iba a romper este país, con ese tono de moderación que les caracteriza. Recordad que decían que España se rompía, que se acaba la cohesión, la solidaridad... ¡Y qué queda de aquello un año después! Pues que España está como una roca. Avanzamos en empleo, en solidaridad, en progreso y en desarrollo. El PSOE vertebra este país».

 

Y, con esta introducción intencionada, casi al final del mitin y tras bajar varias veces la cabeza hacia los papeles que tenía en el atril para medir sus palabras, dijo: «Sé que hay muchos ciudadanos y muchos compañeros del partido que practican la contención al ver que la oposición, a diferencia de lo que ocurre en el resto de Europa, no da el apoyo al Gobierno en el proceso de paz, o enreda con la tragedia del 11-M que tanto nos hizo sufrir».

 

Zapatero añadió que también entienden que muchos piensen que «sería impensable» que esto que hace el PP lo hiciera la oposición en Gran Bretaña con el atentado del 7-J o en el proceso de paz con el IRA. Pero, el líder del PSOE reclamó que nadie se ponga nervioso. «Os pido que tengamos paciencia, porque este es un país serio y que funciona. El veredicto sobre el 11-M y los que pasó estará en una sentencia. Hagan lo que hagan, no van a poder impedir que este país funcione».

 

A continuación, se refirió al proceso de paz con una frase en condicional que inquietó a más de uno: «Si avanzamos en el proceso de paz, que es un gran empeño de este Gobierno, tan grande como difícil, si lo hacemos con poco apoyo de la oposición, lo único que tenemos que decirles es que, aunque no nos apoyen hoy, este Gobierno se siente cerca de ellos, porque ellos también han sufrido el terrorismo y han luchado contra el terrorismo». Y el público, cada vez más acostumbrado a estas salidas franciscanas del líder socialista, aplaudió.

 

El resto del mitin -que dedicó en gran parte a apoyar a Pla y Alborch, y a dar una retahíla de datos sobre la marcha de la comunidad y la labor del Gobierno en la zona- lo volvió a dedicar a la buena marcha de la economía y, especial, a la Ley de Dependencia.

 

Zapatero puso en valor la aprobación de esta Ley, «que posibilitará que el Estado esté cerca de cualquier persona que no se pueda valer por sí misma. Va a estar cerca de las familias y, en especial, de las mujeres, que son las que están haciendo la verdadera política social», dijo.

 

Para el líder socialista, esta ley pone a España a la cabeza de Europa de los países que representan el Estado del Bienestar: «Lo más importante que tenemos es esto; la educación gratuita y universal, la sanidad, las pensiones y, ahora, el Sistema Nacional de Dependencia. Esos cuatro avances han sido impulsados por gobiernos socialistas».

 

Finalmente, Zapatero, que mencionó expresamente a los ministros Miguel Angel Moratinos y Jordi Sevilla, a la secretaria de Estado de Cooperación, Leyre Pajín; incluso al alcalde de Gandía que había tenido una hija -todos presentes en el mitin-, acabó con otro vaticinio de los que le gustan: «Recordad que vendré a inaugurar el AVE con Pla como presidente de la Generalitat».

 

 

Una información de Manuel Sánchez publicada en el diario EL MUNDO el domingo 8 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

 

 

Zapatero se siente «cerca» del PP porque ha sufrido a ETA

 

 

El presidente vuelve a reclamar paciencia para dejar avanzar el «proceso»

 

VALENCIA - El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pidió ayer paciencia para dejar avanzar las negociaciones de lo que él denominó «proceso de paz», en alusión a los contactos con la banda terrorista ETA. Dijo que la sociedad española podía no entender cómo el principal partido de la oposición no apoyaba de forma clara el proceso, o por qué «enredan con el dolor del 11-M» y aseveró que esto no sería posible en Gran Bretaña, donde la oposición siempre respaldó el proceso del paz en Irlanda y nunca utilizó como arma política las bombas en el metro de Londres. Según el presidente, «muchos ciudadanos, que ejercen y practican la contención día a día de ver cómo la oposición, a diferencia de lo que ha hecho cualquier oposición democrática en Europa, no da un apoyo pleno al Gobierno para un proceso de paz o enreda frente a lo que fue la tragedia del 11-M, que tanto nos hizo sufrir, piensan que sería inimaginable que la oposición en Gran Bretaña hiciera lo que aquí está haciendo el PP con el 11-M».

 

«Si lo hacemos con poco apoyo de la oposición, lo único que tenemos que decirles es que, a pesar de que no nos apoyen hoy y estén diciendo lo que están diciendo de la tarea del Gobierno para ese proceso de paz -aseguró Zapatero-, este Gobierno y el PSOE se sienten cerca de ellos porque ellos han sufrido el dolor del terrorismo y han luchado contra el terrorismo». Además, dijo que el veredicto final del 11-M lo dará, «como debe ser» el poder judicial.

 

Respecto a la inmigración, explicó que «un país que tiene marcado en su piel el esfuerzo de salir fuera tiene que dar ejemplo de compromiso con la gente que viene de fuera» y calificó de «masivo» el fraude a la Seguridad Social que permitió el PP con la entrada masiva de ilegales. Aseguró, además, hacer una política de inmigración «con la cabeza y con el corazón», desde la legalidad y los derechos humanos y dijo que los inmigrantes eran «necesarios para nuestro futuro». Del mismo modo, advirtió al PP que «conocen poco la madurez y ciudadanía de este país si creen que va a arrancar votos con el discurso antiinmigración».

 

Dijo que España lideraba el crecimiento económico y que el sesenta por ciento del empleo que se crea en Europa surge en España. «Crecemos cerca del cuatro por ciento del PIB anual y generamos entre 700.000 y 800.000 empleos al año». Mencionó el sistema nacional de dependencia, cuya ley aprobó recientemente el Congreso de los Diputados, la subida de las pensiones y dijo que «aun así, tenemos superávit».

 

Enfatizó que «pronto superaremos en renta per cápita a países que antes nos acogían como Italia y Alemania», aunque no refirió la reunificación de éste último.

 

Según Zapatero, invertimos en paz y contra la pobreza en el mundo «y podéis sentiros orgullosos de tener de paisana a Leire Pajín, que es la cara de la solidaridad, lleva la voz, pelea y va a conseguir que España dedique el 0,5 por ciento a desarrollo al acabar la legislatura».

 

Dado que el mitin se celebraba en Valencia como apertura de la precampaña de Joan Ignasi Pla a la presidencia de la Generalitat, se refirió al proyecto español de instalación de la base para misiones humanitarias de la ONU en el aeropuerto de Manises y dio la enhorabuena el ministro Moratinos -allí presente-, a quien animó a conseguirlo.

 

 

Una información de Toni Ramos publicada en el diario LA RAZON el domingo 8 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

 

 

 

Zapatero dice que está cerca de los populares que «sufrieron» con el terrorismo

 

 

VALENCIA. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que, pese a las críticas de los dirigentes del PP a la política del Ejecutivo respecto a ETA, su Gabinete «se siente cerca de ellos porque sufrieron y han luchado contra el terrorismo».

 

En un mitin en Valencia, Zapatero interpretó que «muchos ciudadanos, que ejercen y practican la contención día a día de ver cómo la oposición, a diferencia de lo que ha hecho cualquier oposición democrática en Europa, no da un apoyo pleno al Gobierno para un proceso de paz o enreda frente a lo que fue la tragedia del 11-M, que tanto nos hizo sufrir, piensan que sería inimaginable que la oposición en Gran Bretaña hiciera lo que aquí está haciendo el PP con el 11-M».

 

El jefe del Ejecutivo reclamó «paciencia» a la ciudadanía para «avanzar en este proceso», que definió como «un empeño grande y difícil del Gobierno», y se refirió a la actitud de un sector del PP respecto a la investigación del 11-M. «Hagan lo que hagan, no van a impedir que las instituciones funcionen adecuadamente», sentenció.

 

Zapatero también comentó la posición de los populares respecto a la política de inmigración estatal y afirmó que «en este país no puede ni debe haber ni fariseísmo, ni hipocresía ni demagogia». El presidente del Gobierno adelantó que los discursos contrarios a la inmigración no dan votos en España.

 

El líder socialista acudió a Valencia para protagonizar un mitin con el candidato del PSOE a la Generalitat Valenciana, Joan Ignasi Pla, después de que éste perdiera esta semana la moción de censura contra el popular Francisco Camps. Para ello, Zapatero se centró en la descalificación de la gestión del PP en Valencia y esgrimió las inversiones comprometidas con la región.

 

 

Una información de V. Villaplana publicada en el diario ABC el domingo 8 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

 

 

Zapatero expresa su cercanía al PP por haber sufrido el terrorismo de ETA 

 

 

El presidente lamenta el escaso apoyo del principal partido de la oposición al proceso

 

 

Valencia - El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, lamentó ayer el exiguo apoyo del PP al proceso de paz en el País Vasco, pero aseguró que se siente cerca de los populares porque "también han sufrido el terrorismo y también han luchado contra él". Zapatero participó ayer en un mitin en Valencia en la proclamación del candidato autonómico, Joan Ignasi Pla, y de los candidatos municipales de ciudades de más de 50.000 habitantes. El jefe del Gobierno criticó al PP por enredar con el 11-M, pero pidió paciencia porque, dijo, no van a impedir que las instituciones funcionen.

 

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, reclamó "paciencia" a los socialistas ante el escaso apoyo del Partido Popular al Gobierno en la "difícil tarea" de lograr la paz y los enredos que intentan organizar en torno a la tragedia del 11-M. El presidente del Gobierno advirtió: "Hagan lo que hagan no van a poder impedir que este país funcione adecuadamente". El líder socialista aseguró que España es "un país serio, con instituciones que funcionan" y que el "veredicto de lo que pasó el 11 de marzo de 2004 estará en una sentencia dictada por quien corresponde, el poder judicial".

 

Respecto al problema de la inmigración, Zapatero también lanzó una advertencia a los populares, a los que acusó de practicar el "fariseísmo, la hipocresía y la demagogia". "La derecha habla de la regularización masiva [de inmigrantes]", prosiguió Zapatero, "Masiva fue la entrada de inmigrantes que estaban trabajando aquí sin derechos. Un país no puede consentir que haya ciudadanos sin garantías".

 

"Aunque algunos crean que con el discurso anti-inmigración van a arrancar votos, conocen poco la madurez de este país", dijo Zapatero, que recordó que España es un país que ha pasado por la dura experiencia de la migración.

 

El dirigente socialista se volcó ayer en Valencia para dar un impulso a las candidaturas de Joan Ignasi Pla, que aspira a presidir el Gobierno valenciano ahora en manos del PP, y de la ex ministra de Cultura Carmen Alborch, que se enfrentará a la popular Rita Barberá en las municipales. Según un sondeo del Instituto Opina para EL PAÍS, el PP aventajaría ahora a los socialistas en 12,9 puntos si mañana se celebrasen elecciones autonómicas. Una diferencia que se recortaría a 5,5 puntos si se tratase de unas elecciones generales.

 

Rodríguez Zapatero puso especial énfasis en intentar desmontar los argumentos que esgrime el Ejecutivo valenciano, que preside el popular Francisco Camps, para criticar al Gobierno central.

 

El presidente del Gobierno aseguró que este año estarán en marcha todas las obras del AVE Madrid-Valencia; recordó que su Administración es la que está sufragando las obras de la Copa del América y manifestó que el programa Agua permitirá a la Comunidad Valenciana ser autosuficiente con más recurso de los que ofrecía el "inviable trasvase del Ebro".

 

Pla lamentó que el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, no hubiese acudido a su propia moción de censura en el Parlamento y lo retó a un debate en Canal 9. El secretario general de los socialistas valencianos tachó las políticas de Camps de extrema derecha. Carmen Alborch aseguró que tras 15 años de gobierno local del PP "la gente ya no aguanta más".

 

 

Una información de Joaquín Ferrandis publicada en el diario EL PAIS el domingo 8 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

Blair y Zp: Editoriales y Opinión

Por Narrador - 7 de Octubre, 2006, 5:18, Categoría: General

“Irlanda del Norte como falacia” (Editorial de EL MUNDO)

 

 

«Determinación» para un proceso que será «largo» y tendrá «altibajos» fue la recomendación que Tony Blair hizo ayer a Zapatero de cara a su negociación con ETA. Quizá para estas alforjas no hacía falta tanto viaje, pero el presidente español se mostró muy agradecido a su homólogo británico. Al fin y al cabo, su «ayuda» en el proceso de paz español sirve a otros fines: poder decir a los españoles que el primer ministro británico contó con un «apoyo generalizado» de la oposición que Zapatero querría y no tiene. Es parte de la red de seguridad que el Ejecutivo lleva meses tratando de poner al potencial fracaso de su empresa, consistente en hacer creer que, si el proceso fracasa, la culpa será del PP. Como ayer reiteró el portavoz socialista, Acebes, no ETA, es el «principal obstaculizador» de la paz.

 

Aunque el caso español y el norirlandés no son homologables, puestos a establecer paralelismos, lo único que se puede exigir al Gobierno es que los haga de forma veraz y sin hurtar información a los ciudadanos. Así pues, no deberían omitir el hecho esencial de que Blair obtuvo el apoyo de John Major porque mantuvo en lo fundamental la política antiterrorista de su antecesor.

 

Asimismo, al poner como ejemplo el proceso norirlandés, debería recordarse que éste no surgió de un diálogo con el IRA como el que ahora se pretende con la banda terrorista ETA, sino que partió de la derrota asumida de aquel grupo armado y su renuncia expresa a las aspiraciones maximalistas de autodeterminación. De hecho, en cuanto las negociaciones para el desarme efectivo no iban por el buen camino, Blair no tuvo ningún reparo en suspender la débil autonomía norirlandesa, cuyo Parlamento sigue hoy paralizado. Fue la firmeza de tories y laboristas en este punto la que hizo entender al IRA y sus acólitos del Sinn Fein que el terrorismo era ineficaz y había que renunciar a él sin contraprestaciones.

 

La unidad de los dos grandes partidos británicos supuso la debilidad del IRA, igual que en España la unidad que socialistas y populares lograron con el Pacto contra el Terrorismo llevó a ETA a su momento de máxima debilidad. Hoy, sin embargo, el Gobierno prefiere la estrategia de mostrar que el PP está solo, aunque para ello tenga que recurrir a la internacionalización del proceso, estrategia que no por casualidad fue la que siempre persiguió ETA.

 

 

Editorial publicado por el diario EL MUNDO el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

 

 

“La lección del proceso irlandés” (Editorial de LA RAZON)

 

 

Sólo tras la derrota política sin paliativos de los terroristas aceptó Londres sentarse a negociar

 

Es perfectamente comprensible que el presidente del Gobierno busque el respaldo mediático del primer ministro británico, Tony Blair, para presentar ante Europa la negociación emprendida con una banda terrorista. Echar mano de Blair, aunque sea uno de los de «la foto de las Azores», que tantas invectivas provocó en el socialismo español, aún es rentable, pues su imagen exterior no ha sufrido desgaste en la misma medida que lo padecido en el plano doméstico, al tiempo que le avala el éxito del proceso de paz irlandés. Sin embargo, no debería permitir Zapatero que la entrevista con su colega británico indujera a la identificación de los procesos de negociación de Irlanda del Norte con el que se mantiene actualmente con ETA. Y no debería permitirlo porque, además de tratarse de una falacia, esa asociación de ideas ha sido sistemáticamente propalada por el nacionalismo, en la búsqueda de la legitimación internacional del supuesto derecho de autodeterminación del pueblo vasco. Aunque, eso sí, ocultando cuidadosamente que el origen del proceso de pacificación de Irlanda del Norte se basa, precisamente, en la renuncia a la autodeterminación por parte de los republicanos del IRA. Si Tony Blair, al que debemos suponer suficientemente informado de la política interna española, es capaz de transmitir la realidad de la negociación del llamado «Acuerdo de Stormont» y, en especial, de la base ideológica sobre la que se firmó el pacto, habrá hecho un magnífico servicio a su colega español. Porque, ciertamente, y es el único paralelismo que puede establecerse, el proceso de paz del Ulster supuso la renuncia del IRA al soberanismo en una Irlanda unificada, a cambio de un estatuto de autonomía en un territorio británico. Esa derrota política sin paliativo alguno de los terroristas, por la que, además, se reconocían los derechos nacionales de la comunidad protestante, fue la condición inequívoca e insoslayable que permitió a Londres sentarse a negociar sin merma de la dignidad del Estado. Condición que, por supuesto, llevaba añadida la entrega de las armas. Esa es la gran lección que debe extraer el Gobierno de Zapatero del proceso irlandés y que debe trasladarse alto y claro a los terroristas de ETA: que la soberanía nacional reside en la voluntad del conjunto del pueblo español y no admite transacciones. En otras cuestiones, como la reinserción de los delincuentes, el ejemplo de Irlanda no sirve: aquí no ha habido dos bandos en lucha; sólo unos asesinos matando a inocentes. Estas son las principales lecciones que Zapatero puede extraer de sus conversaciones con Blair sobre ETA, y parece ser que la de ayer no ha sido la primera. Que el mandatario británico haya elogiado el esfuerzo de su colega español debe tomarse como lo que es: cortesía y expresión de buena voluntad, «sin entrar en cuestiones internas».

 

 

Editorial publicado por el diario LA RAZON el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

 

“El gilipollas” por Ignacio Camacho

 

 

Este Tony Blair junto al que se retrata con arrobo el presidente Míster Sonrisa, ¿no era el mismo que se hizo la foto de las Azores con Bush y Aznar? ¿No era el odioso izquierdista arrepentido que ejercía de lacayo del Imperio en sus mentiras sobre las armas de destrucción masiva? ¿No era el jocoso comensal que en las sobremesas de Moncloa se burlaba con el Hombre del Bigote de las masivas manifestaciones de rechazo a la guerra de Irak? ¿No era éste, en fin, el tipo al que el primer ministro de Defensa de este Gobierno, José Bono, trató delicadamente con un calificativo muy apropiado? ¿Cómo fue aquello que dijo Bono? Ah sí, ya recuerdo: «Este Blair es un poco gilipollas...»

 

Pues he aquí al gilipollas en cuestión, el amigo de Aznar, el mamporrero de Bush, convertido en mentor y consejero del «proceso de paz». Misterios de la política: ¿cómo puede dar consejos sobre la paz un adalid de la guerra? Ah, es que se trata de otra guerra. Y, sobre todo, se trata de que el que lo recibe con su sonrisa desplegada no es ya el líder que estaba detrás de las pancartas callejeras cuando Blair se reía de ellas en un comedor privado de Moncloa, sino el que aprieta el botón del timbre de ese comedor para que un camarero de uniforme sirva el café. Salto cualitativo esencial, desde cuya nueva perspectiva el antiguo paje imperialista se transforma en el Príncipe de Stormont que ilumina el camino para acabar con el terrorismo. No, no es doble rasero. Es doble moral, o más bien una moral política dobladiza que se pliega justo por el filo del poder.

 

Sentado ese pragmático principio, el primer ministro británico se alza como avalista de la negociación con ETA y asesora a Zapatero sobre los delicados pasos que requiere un baile tan peligroso. Recordemos los que él dio en Irlanda: 1. Se negó a sentarse con los bandos en conflicto (dos, enfrentados entre sí) mientras continuase la violencia. 2. Concedió como máximo precio de la paz una autonomía inferior a la que el País Vasco posee desde hace más de un cuarto de siglo. 3. Practicó excarcelaciones a cuentagotas, y siempre que los presos beneficiados pidiesen perdón y abjurasen en público de la violencia. 4. Se reservó el poder de volver a encarcelar a quienes incumpliesen su compromiso. Y 5. Suspendió a la mínima contrariedad la precaria autonomía del Ulster, hasta hoy. Todo ello, con el respaldo de la oposición.

 

A ese proceso se apuntarían muchos españoles, pero es dudoso que ETA lo aceptara. Por tanto, el consejo de Blair será más bien una oferta de mediación, que quizá ya lleve tiempo produciéndose. Y la foto conjunta, un respaldo a la internacionalización que tanto han perseguido los batasunos y sus siniestros mentores. A Blair, claro, eso le da igual. Él ya ha triunfado, está de retirada y quizás en su cordial media sonrisa brille un rictus de silenciosa revancha. El «gilipollas» de la guerra ha vuelto bajo palio como Príncipe de la Paz...

 

 

Publicado por el diario ABC el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Blair y Zp en la Prensa Británica

Por Sin Pancarta - 7 de Octubre, 2006, 3:38, Categoría: General

Dos cuestiones me han llamado la atención del tratamiento de la prensa británica de la reunión Blair-Zapatero. De un lado que se han tragado el supuesto apoyo al mal llamado “proceso de paz”, o han bebido únicamente en fuentes españolas o no se entiende demasiado bien. En cualquier caso el dato más importante es lo reducido del espacio dedicado a esta cuestión llegado a límites sorprendentes como en el caso de THE INDEPENDENT que dedica un párrafo de 79 apalabras. THE DAILY TELEGRAPH comenta “Según fuentes oficiales españolas, Zapatero estima que la reunión con Blair es una oportunidad para recalcar a la nación que el proceso de paz vasco será ’largo, duro y difícil’. Nuestro ‘Presidente Accidental’ quiere convencer, es decir: sabe que no estamos convencidos. Finalmente THE TIMES narra: “El apoyo de Blair contribuirá también a que Zapatero desvíe los ataques de la oposición que dice que las conversaciones equivaldrían a una rendición”. Claro como el agua, ZP pretende usar a Blair, el de las Azores, como tarjeta de presentación, pero no le ha salido demasiado bien. Por cierto la prensa americana ha ignorado por completo la cuestión.

 

 

Blair apoya el proceso de paz vasco

 

 

A visit by Tony Blair to Madrid yesterday gave a boost to the foundering peace process in the Basque country as the Prime Minister shared his experiences tackling the Northern Ireland situation with his Spanish counterpart.

 

Jose Luis Rodriguez Zapatero was keen to discuss Mr Blair's Northern Ireland experiences, as he seeks to broker an end to a campaign by the Basque separatist group Eta that has claimed more than 800 lives over almost four decades.

 

Mr Blair applauded the Spanish prime minister's efforts to find a solution to the Basque problem and urged him not to be disheartened. "It takes patient determination to succeed in such things,'' he told Mr Zapatero when they met at a palace in the outskirts of Madrid last night. "There may be ups and downs along the way and I wish you every success.''

 

But Mr Blair warned: "Resolving these very long-standing issues is difficult work. It doesn't happen overnight and there will be constant obstacles that appear on the path to progress. Sometimes there appear to be blockages and this is a natural part of the process.''

 

He said that at every stage of the Northern Ireland peace process he was beset by negativity much in the same way that Mr Zapatero is struggling to gain outright support in Spain. "People tell us that it's not going to happen, that we are being nave, but if you believe enough, you continue.''

 

Mr Blair added that things had "come together'' in Northern Ireland. "There was leadership prepared to take risks for peace, there was a sense among the people that they were tired of conflict. Then there was something else - a feeling that in the modern world this type of conflict in which innocent people got killed was just something alien to the 21st century.''

 

Mr Zapatero thanked Mr Blair for his advice and support. "His expertise has been extremely useful,'' he said.

 

 

Una información de Fiona Govan publicada por el diario THE DAILY TELEGRAPH el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

 

 

 

 

World News IN BRIEF - Blair habla sobre el proceso de paz vasco

 

 

MADRID Spain ho pesto draw on Tony Blair's experience in dealing with the IRA to help settle the Basque conflict. Mr Blair arrived in the Spanish capital yesterday for talks on the conflict. He and Prime Minister Jose Luis Rodriguez Zapatero had been exchanging ideas throughout Spain's nascent peace process with the armed Basque separatist group Eta. Mr Blair arrived in the early evening and went to talks with Mr Zapatero at a mansion near the residence of King Juan Carlos.

 

 

Una información publicada por el diario THE INDEPENDENT el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

 

 

Blair fomenta las conversaciones de paz en el País Vasco

 

 

Tony Blair was expected last night to back Spain's talks with the separatist group Eta, bolstering the fledgeling Basque peace process and aiding the country's leader, Jose Luis Rodriguez Zapatero.

 

The Spanish Prime Minister believes that Mr Blair's experience of negotiating a peace deal in Northern Ireland is of "immense value" as his Government begins talks with Eta, according to Spanish officials.

 

Mr Blair's backing will also help Senor Zapatero to deflect attacks by Spain's right-wing Opposition, which said that the talks amounted to surrender. The two leaders were due to discuss other topics, including the Middle East and Afghanistan.

 

But it was Mr Blair's role in the Basque peace process that was generating the most interest in Spain yesterday.

 

Six months after Eta declared a "permanent ceasefire" in its 38- year violent campaign for Basque independence, the peace process has stalled. Some fear that the group could return to violence.

 

Hooded gunmen appeared recently at a separatist rally. Others have set alight buses and cash machines in the Basque country.

 

Eta has killed more than 800 people over four decades in its violent campaign for a Basque homeland straddling the border between Spain and France.

 

In recent years, however, it has been greatly weakened by arrests in both countries, and has not killed anyone in more than three years.

 

Public revulsion at the March 2004 Madrid train bombs, the work of Islamic extremists, is also thought to have contributed to Eta's decision to end its campaign of terror.

 

While Mr Blair enjoyed the support of the Conservative Party during the negotiations in Northern Ireland, the Basque peace process is a politically charged issue in Spain. Jose Maria Aznar, the former Prime Minister and a close friend of Mr Blair, is opposed to the negotiations.

 

Mr Blair visited Spain 10 times during the government of Senor Aznar, who sent troops to Iraq as part of the US-led "coalition of the willing". Mr Blair's relationship with Senor Zapatero got off to a rockier start when the Socialist leader pulled Spanish troops out of Iraq, fulfilling a campaign pledge.

 

Despite their disagreements over Iraq, the two centre-left politicians have much in common and diplomats say that they get on well. The two spoke often last year during the British presidency of the European Union, especially during the tough EU budget negotiations.

 

They have discussed the best tactics to use in their respective efforts to end two of Europe's longest-running conflicts.

 

In an interview in July with The Times, Senor Zapatero said that he would be approaching the talks with Eta "very cautiously and discreetly", adding that "they are two pieces of advice that Tony Blair gave me".

 

The Spanish Government has been highlighting what it claims is the key behind-the-scenes role played by Mr Blair in getting the Basque peace process to this point.

 

Mr Blair will also meet with 16 leading Spanish and British business executives tomorrow. Spanish companies including Telefonica and Ferrovial have recently bought British companies including O2 and BAA.

 

 

Una información de Thomas Catan publicada por el diario THE TIMES el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Blair y Zp en la Prensa Nacional

Por Narrador - 7 de Octubre, 2006, 3:03, Categoría: General

Blair sugiere a Zapatero paciencia para «superar los altibajos» del 'proceso de paz'

 

 

El primer ministro británico augura «altibajos» y aconseja al presidente del Gobierno «determinación paciente, imaginación y creatividad» para salir de las situaciones de bloqueo

 

MADRID.- José Luis Rodríguez Zapatero recibió ayer un importante regalo del primer ministro británico, Tony Blair, en forma de respaldo público, claro y expreso al llamado proceso de paz en el País Vasco.

 

«Una vez más, quiero aplaudir la iniciativa tomada. Siempre merece la pena intentarlo y lo correcto es hacerlo», dijo Blair a Zapatero durante una breve rueda de prensa en Madrid, en el momento justo en el que el proceso de paz está bloqueado.

 

El primer ministro utilizó su experiencia en Irlanda del Norte para respaldar a Zapatero.

 

Y aunque Tony Blair aseguró que «las decisiones las debe tomar España», no dudó en apoyarse en el proceso de paz norirlandés para augurar éxito al del País Vasco.

 

El apoyo de Blair es especialmente importante para el presidente del Gobierno porque procede de un amigo de su antecesor en el cargo, José María Aznar; porque aporta el consejo y la experiencia del Ulster, y porque es un líder político respetado por la izquierda abertzale.

 

De hecho, el primer ministro británico ya ha colaborado con Zapatero ayudándole a diseñar la estrategia del proceso, instruyendo a colaboradores del presidente y facilitando el contacto con ETA, a través de un centro no gubernamental suizo y con diplomáticos del Reino Unido. Y la opinión que de él tienen ETA y Batasuna queda reflejada en la carta que Arnaldo Otegi envió a Zapatero proponiéndole el inicio del diálogo y que contenía esta frase: «Esperamos que sea usted el Tony Blair español».

 

Ayer, en la rueda de prensa, Blair utilizó expresiones como «te deseo lo mejor», «las cosas acabarán bien» y «si uno cree en lo que hace todo sigue adelante».

 

El primer ministro británico aconsejó a Zapatero que aplique lo que llamó «determinación paciente», que viene a ser, por lo que explicó, la decisión de avanzar, aunque «a veces parezca que todo está bloqueado». Explicó que debe utilizarse «creatividad e imaginación para salir adelante» y abordar situaciones difíciles como las que ahora afectan al proceso de paz del País Vasco.

 

Tan identificado estuvo con las palabras y la posición del presidente del Gobierno que Blair caracterizó como «importantes señales» de que el proceso puede culminar con éxito el hecho de que hayan transcurrido ya tres años sin víctimas mortales de ETA y seis meses de alto el fuego.

 

Esa «imaginación y creatividad» es la que el presidente del Gobierno intenta aplicar estos días con sus gestiones reservadas para lograr un acuerdo de mínimos que desatasque la llamada mesa de partidos, para permitir la vuelta a la legalidad de Batasuna y el inicio del diálogo formal con ETA.

 

No obstante, en las palabras de Blair no todo fue optimismo, porque explicó que en el proceso de Irlanda del Norte se han producido «altibajos» y, probablemente, eso mismo ocurrirá en el País Vasco. Se refirió al informe de los observadores del proceso de Irlanda que se publicará hoy y que servirá para verificar los avances tras nueve años de diálogo.

 

No quiso responder el primer ministro británico a una pregunta sobre posibles gestiones con su amigo Aznar para lograr el apoyo del PP al proceso de paz. Lo más que hizo fue un circunloquio sobre los que «decían que no iba a funcionar» el diálogo en Irlanda del Norte y, finalmente, han tenido que aceptar el resultado positivo.

 

Balón de oxígeno

 

A su lado, respiraba satisfecho Zapatero y disfrutaba del balón de oxígeno que necesitaba, en vísperas de volverse a enfrentar en el Pleno del Congreso a Mariano Rajoy sobre el proceso de paz. Su tesis ahora es que el PP se opone a algo que cuenta con aval internacional y el paralelismo que establece es con Irlanda del Norte, donde fue clave el apoyo de la oposición al Gobierno y la continuidad entre los conservadores y los laboristas en el diálogo para la paz. Según La Moncloa, frente a Rajoy estará hoy Zapatero y lo que representa Blair.

 

El presidente del Gobierno empezó explicando que había «recibido de Blair mucha información del proceso de paz de Irlanda del Norte».

 

«En todas las conversaciones que hemos mantenido me ha dado su experiencia y ha sido muy útil, por eso quiero agradecer públicamente el apoyo que siento en un proceso difícil y complicado como es un proceso de paz con un grupo terrorista», explicó.

 

Insistió en su idea de que hay «elementos positivos» como los tres años sin muertos y los seis meses de alto el fuego y, no obstante, repitió la frase emblema del «proceso largo, duro y difícil», aderezado con la palabra «altibajos» que le brindó ayer Blair.

 

Zapatero no quiso hablar de parálisis del proceso y explicó que éste «continúa y va a continuar porque merece la pena».

 

 

Una información de Fernando Garea publicada por el diario EL MUNDO el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

 

 

 

Blair apoya el «proceso de paz» y anima a Zapatero a perseverar pese a los obstáculos

 

 

El presidente español rehúsa hablar de bloqueo en la negociación y asegura que continúa

 

MADRID - El primer ministro británico, Tony Blair, respaldó ayer públicamente el «proceso de paz» en España y animó a Zapatero a perseverar en el intento, pese a los múltiples «altibajos y obstáculos» que se hallará en el camino. El diálogo con ETA ocupó buena parte de la reunión que mantuvo el jefe del Ejecutivo español con Blair, de visita oficial en España, la primera que realiza desde que Zapatero es el inquilino de La Moncloa. Tras más dos horas de encuentro, José Luis Rodríguez Zapatero no ocultó su satisfacción por este apoyo, que llega en un instante en el que el proceso atraviesa por uno de sus peores momentos.

 

Es más, confesó que durante la entrevista, en la que se habló también de economía e inmigración, recabó de Blair consejos para afrontar las negociaciones con la banda etarra. «He recibido mucha información del proceso de paz de Irlanda del Norte. Su experiencia -la de Blair- siempre es muy útil», sentenció. Incluso se atrevió a adelantarse al respaldo público que minutos más tarde le brindaría el laborista para agradecérselo de antemano.

 

Acto seguido, Blair se dirigió a los medios de comunicación para «aplaudir una vez más el proceso de paz» en España. Aunque no desveló en público los consejos que dio a Zapatero, sí que los insinuó al comparar ambos procesos, el de España y el del Ulster. Por eso no dejó ni un momento de lado el informe que hoy hará público la comisión independiente de observadores que vela por el proceso en Irlanda del Norte.

 

«Nada puede funcionar sin una determinación paciente en el logro del éxito». Esta fue su primera recomendación. «Habrá altibajos, pero siempre es mejor intentarlo. Es difícil, pero merece la pena intentarlo. Habrá obstáculos que parezcan insalvables, pero hay que continuar en el proceso», reiteró a modo de segundo consejo. Y de vuelta a Irlanda del Norte. «En estos últimos meses existe la esperanza y el optimismo de que, al final, el informe» sobre el conflicto irlándes sea positivo y sentencie que ha llegado a su fin.

 

Señales importantes

 

Tras reiterar que «no voy a entrar en la política interna de ningún país», apostilló que en el caso español existen «importantes señales» sobre que se está en el camino adecuado: más de tres años sin víctimas mortales y seis meses de tregua. «A veces parece que se va muy rápido, otras muy lento y en otras ocasiones incluso puede parecer que se está bloqueado». Estos distintos escenarios dentro de un diálogo con una organización terrorista «forman parte normal de la propia resolución del conflicto, que lleva mucho tiempo existiendo».

 

Por tanto, «si existe la voluntad de acabar con el mismo y se aplica lo que yo llamo determinación paciente...» «Determinación paciente» que el primer ministro británico recomendó a su homólogo español acompañar de «creatividad e imaginación». Además en el caso irlandés, continuó el dirigente laborista, existía un sentimiento de que este tipo de conflicto, que tantas muertes ha causado, es ajeno al siglo XXI. «A nosotros ese sentimiento nos funcionó».

 

No obstante, le reiteró su vaticinio de que durante todo el camino tropezará con diversos y diferentes obstáculos. Aunque a renglón seguido le animó a seguir, pese a todo. «Si uno cree en lo que hace, debe seguir para delante».

 

El presidente español, por su parte, rehusó hablar de bloqueo. «No me gustaría desmentirlo», dijo en alusión al lehendakari Ibarretxe, que anteayer anunció el inicio del diálogo oficial con ETA. Y con esta escueta frase dio por zanjada la cuestión. Eso sí, garantizó que el «proceso continúa» y recordó que se inició hace seis meses. «Tenemos datos positivos», en referencia a los más de tres años sin víctimas mortales y a los seis meses de tregua.

 

Agradece el sacrificio en Afganistán

 

El primer ministro británico y el presidente del Gobierno no abordaron ayer durante su encuentro en el Palacio de la Quinta en el Pardo (Madrid) la situación de Afganistán y el despliegue de las tropas españolas en la zona. Pese a ello, Tony Blair agradeció el sacrificio que están realizando los militares españoles en este país y su contribución a evitar que esta región se convierta en un nido de terroristas. Además, alabó el liderazgo de José Luis Rodríguez Zapatero en materia de inmigración en Europa y coincidió con él en la necesidad de que la UE se dote de una «política conjunta» para blindar las fronteras, pero también preste más atención a los países de origen de los «sin papeles», en especial, a África. Ambos mandatarios restaron la importancia que para las relaciones bilaterales ha tenido el reciente acuerdo de Córdoba sobre Gibraltar, que permitirá el uso conjunto del aeropuerto en el istmo. Para el presidente español, el acuerdo «certifica las buenas relaciones» entre los dos países. «Es una muestra más de que el diálogo es el mejor camino para alcanzar frutos positivos». Además, consideró que la mejor gestión de Gibraltar permitirá seguir dialogando con mayor tranquilidad. De esta manera, se refirió a la cuestión más espinosa de este caso, el de la soberanía. Y anunció un crecimiento de la economía española del 3,7%.

 

 

Una información de Inmaculada G. De Molina publicada por el diario LA RAZON el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

 

 

El PP avisa de que no existe paralelismo alguno con el «caso irlandés»

 

 

Madrid - El Partido Popular recordó ayer que no hay ningún paralelismo entre la situación en el País Vasco y el problema de ETA y el caso irlandés. El portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana, fue tajante: «Irlanda tiene un conflicto entre dos comunidades y aquí ya saben que siempre han matado los mismos: aquí los asesinos son los asesinos y los demás somos víctimas, los demócratas somos las víctimas de los asesinos», sentenció.

 

Ante la visita del primer ministro británico, Tony Blair, el principal partido de la oposición también recordó su rechazo a cualquier iniciativa que dé pábulo al objetivo de los terroristas de «internacionalizar el conflicto».

 

Por otra parte, en alusión a la información adelantada ayer por LA RAZÓN, en relación a que ETA ha recuperado el tono amenazante en sus chantajes a los empresarios vascos, el Partido Popular no ha sido informado al respecto por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, durante la ronda de contactos informales que celebró la pasada semana para pasar página sobre su compromiso de que en septiembre daría cuenta a los grupos parlamentarios de la marcha de la tregua.

 

Eduardo Zaplana señaló que los hechos -«la “kale borroka” está presente como no lo estaba desde hace mucho tiempo en las calles y pueblos del País Vasco, se han vuelto a quemar autobuses, siguen existiendo extorsiones»- no llevan a tener «ni el optimismo ni la esperanza» que se pregona desde el Gobierno de Zapatero.

 

Cruce de acusaciones

 

El portavoz «popular» también arremetió contra el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, quien, rompiendo una norma tácita de la democracia, achacó este lunes a Ángel Acebes la responsabilidad por los atentados del 11-M. El diputado «popular» calificó las declaraciones de Blanco de «repugnantes», fruto de su «enanismo político y moral».

 

«Quien debe pedir perdón es el partido que acusa al Gobierno de ser cómplice de la banda terrorista ETA y de estar detrás de los atentados de Madrid del 11-M», contestó Blanco. El «número dos» del Partido Socialista no se amilanó ni rectificó ante las múltiples críticas a su afirmación de que no iba a recibir lecciones del ministro del Interior que sufrió «el mayor número de víctimas del terrorismo en nuestro país», en referencia a Ángel Acebes.

 

 

Una información de C. M y R. N. publicada por el diario LA RAZON el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

 

 

 

Blair anima a Zapatero a seguir con el proceso y desoír a quienes lo critican

 

 

MADRID. José Luis Rodríguez Zapatero consiguió lo que esperaba de Tony Blair -el apoyo al «proceso de paz» emprendido en España- y aún más: una cierta descalificación de la oposición que ofrece el Partido Popular a la forma en que el presidente del Gobierno está llevando el diálogo con ETA y su entorno. El primer ministro británico puso como ejemplo el proceso seguido en Irlanda del Norte, señalando que aunque el camino es largo y difícil, si se cree en lo que se hace se debe seguir adelante, a pesar de las voces que auguran un fracaso.

 

El jefe del Ejecutivo llevó a su colega británico al Palacio de la Quinta del Pardo, donde conversó con él durante un par de horas, compareció ante los periodistas y después le ofreció una cena. Moncloa ha cuidado especialmente esta visita a Madrid de Blair, que sólo se ha producido después de que Zapatero acudiera a Londres en tres ocasiones y cuando ya el dirigente laborista se dispone a abandonar Downing Street.

 

El proceso en Irlanda del Norte

 

El gran objetivo de Zapatero era lograr el respaldo de Blair y que éste le ayudara a convencer a los españoles de que un proceso como el emprendido en el País Vasco, al igual que ha sucedido en Irlanda del Norte será largo y difícil. El presidente del Gobierno comenzó agradeciendo ante los periodistas la información recibida del primer ministro británico y asegurando que su experiencia le ha resultado muy útil. Blair, a su vez, sin que nadie le preguntara, dijo que aplaude la iniciativa tomada por Zapatero y aludió al proceso de paz emprendido en Irlanda del Norte.

 

En concreto, Blair dijo que hoy se publicará el informe de la Comisión Independiente de observadores sobre la entrega de las armas por parte del IRA, y mostró su confianza en que será positivo. «Eso significa -dijo- que puede haber un futuro compartido. Habrán pasado nueve años y quedará claro que nada puede funcionar si no hay una determinación paciente de tener éxito. Se registrarán muchos altibajos, pero se debe continuar».

 

Más adelante, el jefe del Gobierno británico insistió en que resolver conflictos tan antiguos «es un trabajo duro» en el que «habrá obstáculos» y, aunque se ocupó de señalar que no tiene intención de inmiscuirse en la política interna española, citó como elementos positivos el que no haya habido asesinatos de ETA desde hace más de tres años y de que el alto el fuego de la banda terrorista se mantenga seis meses después de su declaración.

 

«Mi experiencia -subrayó- es que a veces parece que hay un bloqueo o que hay desviaciones del camino que uno desea que se siga, pero eso forma parte del proceso. Hay que mantener las posiciones, hay que aplicarse con una determinación paciente, incluso sabiendo que a veces se avanza deprisa y otras no tanto, y, hay que aplicar imaginación y creatividad para buscar una salida».

 

Críticas

 

Blair advirtió, refiriéndose al proceso en Irlanda del Norte, de que «durante todo el camino había gente que nos estaba diciendo que no iba a funcionar o que todo se venía abajo y que éramos unos ingenuos; pero si uno cree en lo que hace -repitió- sigue adelante».

 

Zapatero, por su parte, cuando se le dijo que hay quien considera que el llamado «proceso de paz» está bloqueado, respondió que esa era una afirmación sobre la que no iba a hacer ninguna reflexión. Simplemente, se ocupó en reiterar que «hay elementos positivos», en referencia a los mismos que Blair había citado, y en asegurar que «el proceso continúa, porque el objetivo -dijo- es tan importante para Euskadi y para España que merece la pena».

 

 

Una información de Luis Ayllón publicada por el diario ABC el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

 

 

Blair traslada a Zapatero su convicción de que el proceso de paz "merece la pena" 

 

 

El primer ministro británico ve "importantes señales" en los tres años de ETA sin matar

 

Madrid - El primer ministro británico, Tony Blair, apoyó ayer el fin dialogado de la violencia de ETA promovido por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y recomendó "determinación muy paciente" para que el proceso culmine con éxito. "Siempre merece la pena intentarlo. A veces es muy difícil, pero lo correcto es hacerlo", dijo Blair, que ve "importantes señales" positivas en que ETA lleve más de tres años sin matar y haya declarado un alto el fuego permanente. Zapatero dijo, a su vez, que "el proceso continúa", aunque "tendrá altibajos".